29 agosto 2014

Francisco Vargas, "La casa amarilla"


La casa amarilla

La casa amarilla no es de mar ni es de tierra,
es una isla de manos entrelazadas.
... La tarde se retira y deja siluetas de amantes,
bosques íntimos con hojas de lava.

Uno se pregunta quién contará nuestra historia
cuando dejemos una casa vacía,
fotografías desordenadas y facturas
por revisar.
... Las pisadas se vuelven frías en la noche,
pero es necesaria la oscuridad para ver
más allá de tu estrella.

Uno se pregunta el sentido de un jardín cerrado
con balcón y el quejido meditabundo de las olas,
tan irreal como un faro en la niebla,
como un torrente de palabras que nacen y mueren
dejando unos labios encanecidos,
ancianos.
... Los dedos de sombra se alargan como frutas maduras,
una brisa eriza el talle de las palmeras.

Uno se pregunta, 
envuelto en noche,
por qué una casa amarilla
condenada al derribo y al olvido
no es
ni de mar ni de tierra.


© Francisco Vargas, 25-08-2014

10 agosto 2014

Virginia Fernández, "El árbol"



el árbol

me sentí árbol
agazapada esperando el golpe en el costado,
caballos sin espuelas corren hacia mí
como amantes condescendientes,
animados bajo esa luz de cielo azul
bajo el cálido sol de un verano en el norte

mis brazos abiertos esperando el abrazo
el labio esperando el labio
la mano a la mano

en los días claros corro hacia ti
y tengo la superficie del mundo por delante
mientras se emborrachan los enamorados
y nosotros nos amamos con un amor naciente

© Virginia Fernández, 2014

22 julio 2014

Álvaro Fernández, "XIX"

XIX

tramperos del norte que narraron el frío
samuráis que versaron el acero
pinceles que conjuraron la niebla
partituras en lengua universal
viajeros en busca de la flor azul

mundo desvanecido
aún llueves como un falso sueño
en la noche de un ayer
igual a nuestras noches
de triste prosa destinada al olvido


© Álvaro Fernández, 2014

23 junio 2014

Virginia Fernández, "hoy".


hoy

nadie te ayudará en tu soledad

temo cansarme de las plantas
de este jardín

nadie te ayuda a levantarte

salvo los animales
en la soledad de eslabón perdido
o de pie en el precipicio

déjame soñar 
hoy es sábado
hoy 

© Virginia Fernández, 2014

04 junio 2014

Francisco Vargas, "Origami"



ORIGAMI

Viendo la gracia y soltura, amor,
con que en nuestra cama
me doblas, me estrujas,
me presionas, me deslizas,
me arrugas, me planchas,
me recortas y me pintas;


sintiéndome entre tus manos, amor,
como conejito, grulla, gato, rana,
cestilla de frutas, tigre, lirio,
árbol en otoño, soldadito o filigrana;

del mismísimo Japón, amor,
te traería el más hermoso
tratado de origami;

pero temo, amor, que aprendas
a hacerme muy grandes alas
y que una brisa envidiosa
de ti pueda alejarme una noche
en que dejes abierta la ventana.


© Francisco Vargas, 22.04.2014

27 mayo 2014

Virginia Fernández, "En primavera"


En primavera

No creo en la inocencia de los niños,
ni en el alba que no florece
ni en las sombras que persiguen
la ausencia de los cuerpos.

En el costado, las manos,
en el costado, el corazón.
En el costado, el abrazo.

Los vencejos vuelven en primavera,
su vuelo no me asusta,
las flores amanecen intactas.

Como jóvenes, como jóvenes
mojados por la lluvia.

© Virginia Fernández, 2014

11 mayo 2014

Graciela Zárate, Presentación del libro A Contraluz de Embargo



TREPADORA

Por los altos andamios de la flores.
Miguel Hernández

Mis horas muertas, todas,

aniden en el árbol

donde ya no hago nada

mas que verlas pasar.



Las horas muertas, todas,

dibujen con un lápiz

listados minuciosos

de los que no me quieren.



Tus horas muertas, alma,

son las mejores horas

para que dediquemos

a llorarnos sin tiempo.



Y en cada hora vacía

de las que todos creen desperdicio,

se siembre una maceta de geranios.

Y el día que me muera

cada segundo viva en mi silencio,

transformando esta casa

en un vergel callado de macetas

donde trepe hasta el sol.


© Graciela Zárate.
De “A contraluz de embargo”, Toledo, Ed. Lastura, 2014


08 mayo 2014

Francisco Vargas, "De profesión extranjero"

De profesión extranjero

Temo sus consignas,
atrapan la luz como escamas de peces
de un mar desconocido
que nos tiñe de azul,
nos hace invisibles.

Caminar sobre el viento
no derriba las fronteras,
la piel muestra sus heridas
tatuadas.

Levantar la cabeza, no temer.
La promesa del verano 
aquieta las tormentas,
pero no dejan de estar en ti.

(Alzar las manos,
alejarnos del barro,
celebrar el desnudo,
gritaaaaaaaaaaar.)

Estos días nos hacen a todos extraños,
desubicados,
con la ingenua certeza de ser nosotros
los extranjeros.


© Francisco Vargas, 8.5.14

30 abril 2014

Estefanía Martín, "Acariciando la hipotermia".


ACARICIANDO LA HIPOTERMIA


Aséptico el silencio que acuchilla
los indelebles tatuajes o recuerdos.
El instante desmoronado, asfixiado 
por miradas irreconocibles. 
Aséptico el penetrar(le) espacios 
prohibidos y no oír sus jadeos.

Como la manzana podrida 
que sigue en el frutero y
el eco de palabras destinado al vacío.

Aséptico como un collar 
                                   de cascabeles 
sin su trozo de latón.


© Estefanía Martín Sebaquevas, 2014

14 abril 2014

Virginia Fernández, "Nacimiento de la primavera"


Nacimiento de la primavera

Devorar el contorno del extrarradio del mundo.
Las fronteras solo existen en la mente,
me evaporo,
desaparezco hasta completar el círculo.

Llueve,
llueven hojas de otoño.

Queda lejos el otoño,
lejos de nosotros,
lejos de las aves.

Los árboles dan a luz esas flores diminutas
que se desbordan en primavera,
que nacen,
que se abren en los árboles que creíamos muertos.

Los minutos se mueren en cuerpos de adolescentes que se aman,
los minutos nos acercan,
despertamos a la luz,
17:31 horas en las ciudades que nos separan
pero nosostros nos esperamos
por ejemplo a las 17:38,
a las 18:00,
a las 23:00.


© Virginia Fernández, 2014

Poeta de Guardia 16: Virginia Fernández Collado


26 marzo 2014

Francisco Vargas, "Fluir"

FLUIR

Es difícil permanecer,
- impasible árbol desahuciado-
cuando se es río que desborda su cauce,
cuando la memoria
toma de aquí y de allá
colores de atardecer 
                                y risas.

Ayer y mañana 
se juntan en el hoy.

Tú y yo nos abandonamos
a la corriente que nos abraza,
caudales asimétricos,
arrastrados, sin hogar, sin cuerpo,
cercanos en perfiles y en versos,
noches y días y noches...

Estrellas, visiones, caderas,
enmudecer ante lo imprevisto,
pulmones, álamos, lágrimas,
alfabeto de gestos que nos desvisten,
desnudos frente a frente,
fluyendo.

Ayer y mañana y hoy.

© Francisco Vargas, 05.03.14

06 marzo 2014

VIAJES EN TREN


PROPIEDAD PRIVADA


Me río ante las puertas y los puertos
que se construyen en medio de una ladera.
Usted, humano, está constantemente
poniendo puertas en mitad de algo, de la nada.
¿Para qué?

Un viaje en tren
revela la evidencia,
la tarde cae, y con ella
el sol va iluminando
cada vez más bajo el vagón
creando un clima cálido,
cotidiano,
conversaciones que se confunden
con el paisaje,
asombro de lo ajeno,
oblicuidades, un libro.

De repente un paisaje plano,
anaranjado quizás,
horizontal,
ante mis ojos asombrados
y majestuosa en su soledad,
triste,
perdida y sin finalidad aparente:
Una puerta en mitad de la nada,
dentro de ese paisaje solitario,
el paso hacia el abismo,
la puerta que se cierra,
y pone límites a lo ilimitado: el mundo.

© Virginia Fernández, 2014
 




OBLICUIDADES


Amo los viajes en tren
o el gran cuadro desplazado.
Momento álgido cuando los raíles cortan
un libro.
Efímeras miradas a todo lo que somos:
pausas de tierra y nada.
Acaso una puerta en mitad del campo,
acaso unos árboles que desesperan.
Sombras desenfocadas de vida,
líneas oblicuas que limitan el mundo.


 
© Francisco Escudero, 2014
 



24 febrero 2014

Virginia Fernández, "poetuits"




poetuits


Parece que el mundo sigue igual
pero no,
ya no hay poesía,
ni agarrarse el pecho.


Desde que has decidido permanecer
en silencio ,
el mundo y yo hemos perdido la batalla.


© Virginia Fernández, 2014

17 febrero 2014

Francisco Vargas, "Et in Arcadia Ego"

Et
in
Arcadia
Ego
Abrir los ojos.

Caminar contando los pasos,
quedar paralizado en la mirada
de los otros,
pupilas pétreas de Picasso.

Soñar que me faltas,
nostalgia nebulosa.

Pequeñas derrotas cotidianas.
Una niña juega con su cabello,
distraída.


Zapatos de par en par,
mudo diálogo.
Fechas que anotar.
Luto.

El sol traspone,
lo veo tornarse dorado,
deseo de un mundo nuevo.
Noche.

Cerrar los ojos.

 © Francisco Vargas, 17.02.14







11 febrero 2014

Virginia Fernández, "bosque dorado"



bosque dorado


desde el bosque dorado
todo es paz y luz cálida

oh bosque de mi soledad
oh noche desesperada,

la herida es azul
y siempre aparece en mis sueños

© Virginia Fernández, 2014

30 enero 2014

Francisco Vargas, "Pequeña historia de un hombre solo"


Pequeña historia de un hombre solo


Dicen que soy héroe, 
yo débil, tímido, casi insignificante, 
si siendo como soy hice lo que hice, 
imagínense lo que pueden hacer 
todos ustedes juntos.
Gandhi

Abrir los ojos de otra forma, 
saber ver la belleza.
Atesorar un pequeño gesto,
 alcanzar la fuerza 
de un hombre solo.

Mandó un millón de cartas,
todas iguales,
diferentes todas.
Solo una palabra en ellas, 
un racimo de vid nueva.

Pidió un grito unánime,
sincero y sonoro,
humilde y feroz.
Solo un grito que hace gemir
el alma de las plazas.

Un hombre fue 
todos los hombres,
orgulloso y sereno,
brisa y roble,
Un hombre solo hizo sublime el silencio:

Paz

© Francisco Vargas, 30.01.14, Día Mundial de la Paz

27 enero 2014

Francisco Vargas, "Presentimiento"


Presentimiento


Alzará sus olas cada mañana
nuestro mar conocido,
no sé quién me dará sus brazos,
pero serás tú.

Sobre las dunas petrificadas
y el viento de poniente,
no serás tú a quien llame,
pero serás tú.

Vendrá el pájaro
que anida en la memoria,
no tendrá tu nombre,
pero serás tú.

… pero serás tú!


© Francisco Vargas, 27.01.2014

19 enero 2014

Virginia Fernández, "llegar a casa..."

llegar a casa, no encontrar mensajes 
en el contestador

Un poco de silencio,

estar perdido,

las nubes

y en esa pequeña puerta, una infinita tristeza.

No la abras,

la belleza
infinita

es infinita en su soledad.


© Virginia Fernández, 2014

12 enero 2014

Francisco Vargas, "Caligrafía"

Caligrafía

me he acostumbrado a leer
las líneas incompletas de tu rostro

-los días que nos amanecen
repliegan sus velas en altamar-

he aprendido de tus labios
las colinas y los silencios

-las horas vierten viejos odres
de vino sobre el crepúsculo-

hay en tu frente cada noche
olvidados bosques submarinos

-el tiempo derrama en tu ausencia
temblores de hojas nuevas-

sobre tu espalda
-caligrafía de carne y calma-
escribo estos versos




© Francisco Vargas, 08-01-2014