31 julio 2012

Arturo Bustos, "Poemas para ninguna y otras cicatrices"


Del cristal,
Te fuiste borrando del cristal
Igual que el miedo.
Con alas de tiempo y desamparo.
Como el viento
Que llevó
Tu traslúcido cuerpo hacia el silencio.
Como mi corazón,
Así
Te fuiste borrando del cristal
…Igual que el miedo.

*     *     *

Hay que soltar la jauría.
Los propios dientes.
Dejar
Que la noche
Corra desnuda
Sobre la piel ajena.

*     *     *

 I

De la tarde vienen
mil caballos rojos
Y los pájaros vuelan
heridas de navajas.
Pero,
no hay que temer:
La muerte está dormida en cama ajena.

 II


Iré a ver la esfinge.
Mojaré mis patas en los ríos sagrados.
Al final,
Voy a decir
Que la vida
Se llueve por los cuatro costados.

*     *     *

 I

Cuando
Cayeron las hojas de los árboles
Nadie tuvo tiempo
De separar
Las gotas de sol
Para que volaran
Y
Las gotas
Secaron su piel
Y ésta se hizo tarde.
Tristeza se hizo.
Hojas muertas
Que barrió el otoño
Cuando llegaba la lluvia
A llorarlas.


 II

La  abuela
Buscaba
Con desesperación
Su memoria
Entre los muebles viejos.

*     *     *
 
I

Estos ojos
-Que han visto el corazón de las piedras-
No pueden,
En el espejo,
Encontrar
El solaz
De una salida.


 II

Sólo sé
Que el ángel
Me levantó de la mesa,
Borró tu rostro del fondo del vaso.
Me sacó hacia la noche.
Me hizo mear contra el viento.
Y me dijo
Que ya era un hombre,
Que actuara como tal.

Luego se fue
Más borracho que yo
Hacia el olvido.

27 julio 2012

Rafael Jiménez, "Paraje natural, tu cuerpo"



Paraje natural, tu cuerpo

Hechizo de agua derramada de tus ojos,
fugaz instante de flores decapitadas.
Nómada de tu cuerpo en los espejismos del alma.
Tú. Nunca ha habido nada detrás de la piedra.

Al final del camino renaceré para besarte de nuevo,
oscuridad y silencio de una canción sin letra.
¿Quién soy yo cuando estoy fuera de ti...?
Soy anacoreta y místico de tu cuerpo.

En el otoño caerán sobre ti mis besos como hojas muertas,
lameré el rocío como si fuese la sal del sudor de tu piel.
Miento pues a la vida para ganar el tiempo de tu espera.
Fotografía ya lejana que atrapa el deseo.

Bóveda pintada y adaptada a tus formas,
Estrellas de ocho puntas orlando tu rostro.
Santo cuerpo en una paleta del Cinquecento.
Soy peregrino buscando el jubileo de tu belleza.

Volverás a mí en forma de viento,
saludaré entonces al ocaso buscando tu amor entre las sombras.
Quedaré inmóvil, anclado en la tierra después de tu último beso.
Siempre has sido TÚ.

© Rafael Jiménez, 2012

24 julio 2012

Francisca Sánchez, "El ansia por hallarte..."



El ansia por hallarte...

El ansia por hallarte la llevó sobre tus pasos.
Ignorante, descorrió la cortina de un golpe
y, ante él y todos y él,
la verdad manifiesta la hizo única.

Abrió su mente de par en par
y vio correr instantáneas teatralizadas,
que abofetearon incesantes
tantos años iletrados.

Berreó pronto el ánimo del amante,
herido en su viril estado.
Desde lo más recóndito del absurdo,
se escuchó el estruendo del fraude.

No dejó el efecto dominó
títere con cabeza, ni pilar en pie
en aquel mundo idílico
que habían forzado ayer.

© Francisca Sánchez, 2012

21 julio 2012

David Cristóbal, "Memorias por no venir"



Memorias por no venir 

    Es con los imprevistos de la memoria que uno se atreve a editar las imágenes de sucesos todavía por no ocurrir. Sucesos de lava que nos curtirían la piel o nos dejarían atónitos como piedra redonda. Sucesos por no venir.

Es con los destellos de esos imprevistos que uno se atreve a reclamar a cucharadas la atención de las voces y las manos. Porque proveo los panes y los peces, ¿no es tiempo ya de que alguien, con escusa certera, me adelante los cuidados perdidos?

Es con los destellos de memorias cruzadas, memorias verdaderas, memorias de sucesos vividos en el hueso y en la carne, que nos atrevemos a encajar las derrotas de la mansa certidumbre de lo que todavía está por no pasar.

Es así cuando nos rebelamos, imprevistos, murmurando entre dientes para ahuyentar las preguntas de siempre. Las que, de todas todas, se quedarán sin el bálsamo soñado de las manos. Esas -las preguntas que siempre se quedan sin respuesta.


© David Cristóbal, 2012

19 julio 2012

Francisco Vargas, "transparente"



transparente

Baila en tu sangre.
Baila, cuando seas completamente libre.
Rumi (1207-1273)

he derribado los muros invisibles
para dejar atrás los días grises
en los que solo apetece estar encerrado
con la misma canción de fondo
y deslumbra la luz de los días
que hace grietas entre las sombras

siento que ya es hora de dejar atrás
muy atrás aquellas cosas superadas
verterlas al caudal del ayer
las mentiras que nacieron como verdades
a medias
nubes a ras del suelo 
fingiendo que la vida era así
sin más opciones

me he despedido de las doctrinas,
las paradojas
los desalientos
solo creo en órbitas celestes entre los cuerpos
que se reconocen y se desean
sin más explicaciones

la palabra desborda la evidencia
los ojos ven 
más allá del presente
y la duda nos hace tercamente humanos

el tacto de las horas cotidianas
tantas veces vividas
nos hace familiares los edenes perdidos

ahora que todo es más transparente
bailaré mientras sea
completamente libre

© Francisco Vargas, julio 2012

16 julio 2012

Virginia Fernández, "Solitude"



solitude

en la ventana brillan estrellas
solitarias
en la oscuridad de la noche

en esta ciudad que no sonríe
yo sólo querría dormir bajo las estrellas
sólo querría despertarme con la luz
de la mañana
y que ésta fuera la única protagonista

poder sentir el calor del sol brillante
infantil
ahí arriba
intuir los árboles
las nubes
no sentir el precipicio bajos los pies
el vértigo
de esta devastación
la angustia
de esta generación asustada
absurda
y terriblemente sola

© Virginia Fernández, 2012

10 julio 2012

Rafael Jiménez, "Busqué tu boca..."



Busqué tu boca...

Busqué tu boca entre los escombros de mi vida,
hallé restos de flores marchitas, carne de antiguos amores,
vi la triste luz de huesos calcinados por batallas perdidas,
memoria sin tiempo ni lugar. Ahora.

Entra en mí, desuella mi piel quemada por el camino,
arráncame mis dientes y haz de ellos las teclas de un piano mudo,
busqué tu olor en los cementerios del alma,
busqué sin encontrar lo que sé que no me darías.

Hoy he comprado tu amor a precio de instante,
saciedad de locura lúcida en un jergón de fracasos,
hallé entonces tu corazón metido en una botella
tirando de cuerdas, truco final del ahorcado.

Capitán me llamas aunque hundí los barcos,
vigía me dices porque no encuentro tus pechos;
sacia ahora mi sed de tu boca, agua salada en las heridas,
nunca fui hasta que tú bautizaste mi proa.

Es tarde para disparar a los suicidas,
entra en mí, genética de amor,
cadena alimenticia de organismos de lujuria,
es tarde para este poema.

Mahler dibuja una sinfonía sobre tu cuerpo,
dicto un allegro en un paredón de ejecutados,
cierro los ojos y veo música saliendo de tu pelo,
amor, le llaman al infarto de los pájaros.

He terminado de hacer la maleta de mi vida,
viejos libros que nadie lee y poemas malos,
cierra ahora sus correas e incinera mi recuerdo,
busqué tu sexo en la génesis del nacimiento.

Adiós dicen los que nunca se conocieron,
muda la mentira y verdad será,
espacia la palabra y lee el blanco de mi deseo,
vuelve entonces a tu ataúd de árbol. Encuentro.

Conocimiento inútil y sabores antiguos,
arranca de la tierra lo que se te fue vedado,
dibuja anillos de viento en sus costillas,
ama entonces como yo nunca os he amado.

© Rafael Jiménez, 2012

07 julio 2012

Francisca Sánchez, "Calle abajo te encuentro"



Calle abajo...

Calle abajo te encuentro.
Tú siempre, calle abajo,
con tu pañuelo al cuello
y tus insufribles antojos.

Llegas a perder el rumbo,
cortando el cordón hacia lo importante.
Con paso ligero hacia ese suicidio
inesperado, te veo acudir
como quien va a una cita.

¡Que nadie se atreva a molestarte en tu gloria!
¡Universo en pausa por mandato tuyo!

Y, ahora, de pronto
te hallas frente a frente,
(un portazo en las narices)
con la torpe espera del que espera algo
sin moverse.

Encerrada en la realidad erigida,
como quien se queda en casa,
una y mustia, allí a lo lejos,
subsistiendo en tu micromundo.

© Francisca Sánchez, 2012

05 julio 2012

Estefanía Martín, "Shh"



Shh...

                               La música empieza donde se acaba el lenguaje.
Hoffmann

Me dejas escribir sin matices.
La velocidad deja intacta
la imagen del cristal. Parpadeo.
Cascos en los oídos, música, pero
no solo soy yo quien la escucha.

Pides un beso,
no pisamos el freno,
lo pasamos bien.

El fuego y el motivo lo encontramos.
Vamos a bailar. Prohibido el control.
Los pájaros y los murciélagos
descubren que no son tan diferentes
en su locura.

© Estefanía Martín, 2012

02 julio 2012

Virginia Fernández, "suicidio"


suicidio

entonces me arrojé al vacío
y fue totalmente un impulso
de ingenuidad
como mi vida entera
como la vida que estaba viviendo
en el que estar ciego era el principio
la máxima que regía el todo
como chocar siempre contra las rocas
una y otra vez
persiguiendo la libertad del universo
y así fui yo mismo por primera vez
mientras sentía el vacío
bajo mis pies
sin poder rectificar el camino
sin poder dar
nunca más
marcha atrás

© Virginia Fernández, 2012