28 junio 2012

Francisco Vargas, "Nocturnal"



NOCTURNAL

¡Violoncelos que suenan a Mar!
Mar que suena a música de cámara celestial.
                (Polifonía coral de estrellas).

Líquidos ritmos inundan las esferas. 

Nocturnos compartiendo notas perdidas
De partituras rescatadas en el polvo
De los tiempos o los nombres: Mozart,
Wagner, Beethoven… ¿Serrat?

¡Qué olvido de flautas divinal!

Venid todos desnudos a danzar.
Tómame de la mano o del corazón (Música es Amor).
Aprende mi nombre secreto y mortal.

Ritmo. Mar. Ritmo y mar. ¡Derecho de amar!
¡Oh, qué gran director ignorante soy orquestal!

Las horas fugaces se bañan lúbricas
En el Mar.
Y la noche se despide
                                     Con un ¡Gong!
                                                  Y un ¡Plasss!

© Francisco Vargas, 2012

25 junio 2012

Francisca Sánchez, "Y pintar con las manos sucias la pared..."



Y pintar con las manos sucias la pared...

Y pintar con las manos sucias la pared,
dibujar trazos sin sentido,
sin razón de ser
ni de existir siquiera.

Sólo en la esquizofrenia de la más loca
de entre los locos,
supe que la inteligencia de la demencia
va de la mano.

Y trazar una línea en el panel simulando
la silueta de la verdad velada,
golpear una roca hasta dar con su imagen,
captar con un tercer ojo un instante,…
Incluirse dentro del rebaño de humanos
es para muchos un logro.

Vi mirar con ojos asustados
la inocencia de mi desvarío;
la ignorancia de mi estado
me fingió más voluble.

Que mi esencia sea una y todas
desprecio.
Única, ente distintiva,
precisa en cualquier acto
y rebajada en todos.

Jugar, jugar con los colores
y mancillar con la mano el salón familiar,
impuro desde que llegué.
Sólo mío, mi botín para siempre.

© Francisca Sánchez, 2012

22 junio 2012

Estefanía Martín, "Nieve sin manchas. No intoxicada"



Nieve sin manchas. No intoxicada.

Los tragos de cerveza
tienen el poder de espantar el miedo.
Sentimientos que cambian de color.
Telaraña de juego apetecible.

Un sonido artificial o de las pestañas.
Pequeños volcanes de sonrisas.
Diccionario de sinónimos con su nombre.
Confusión y contratiempo.

Iconos o palabras limitadas que tú conoces.
Hormigas que indican el camino a seguir.
Sensaciones que provocan nieve inesperada
y desconocida por primera vez.
Se disloca ese mundo existente y sienta bien.
Has encontrado nieve sin manchas. Nieve no intoxicada.
© Estefanía Martín, 2012

20 junio 2012

SALVEMOS EL TOBLERONE



Hollín de sueños

Geometría varada entre escorias de metal,
dibujaste un tiempo de máquinas y cielos nublados.
Presente salvífico de hollín.
Leviatán herido de muerte por el hierro que le dio la vida,
amenaza de óxido de la memoria.
Hoy, testigo de la tierra roja de ayer.
Escribe en tus paredes los lamentos de mineros y reatas,
cabalgaduras al alba y vías muertas en cambiantes periferias de esparto.
Finge de nuevo ser acariciado por la sucia locomotora.
Abre tus fauces al dolor del progreso transformado ahora en cultura,
quiero que seas madre parturienta de bohemios y náufragos de la creación.
Martillos de pinceles y palas de tinta apilando la obra del creyente.
Pinta tus filamentos de vértebras con los colores del Arco Iris,
escena y frontispicio de remaches en una obra de vida y muerte.
Toblerone me llamasteis, chocolate amargo soy.

© Rafael Jiménez Torres, 2012


El hombre destruye


La inmensidad del azul
me hace daño en los ojos
me atrapa en un mundo
que es de mentira
de palabras vacías
y discursos de traje y corbata


sin embargo
existe la paz del sol


la raya del atardecer se cuela entre el pelo
los pájaros quieren volar sin ser contaminados
pero incluso los árboles mojados
son un gran espejismo


quizás soñar
con otros mundos
me podría salvar
pero los hombres destruyen
en este viejo país
y así va cayendo la tarde
así nos vamos acostumbrando


antes de crecer
quisiera creer en el hombre
antes de volver a casa
querría tener sueños


pero la imagen se desvanece
mientras los muros caen
la hiedra
el perfume
mientras todos miran impasibles
sintiendo la nostalgia de los tejados muertos


© Virginia Fernández. 18.06.12



Memoria

Aquí y allá
Almería nos muestra
viejas heridas,
retazos de los siglos
que se mantienen tambaleantes en pie
como equilibristas sobre el cable,
reliquias de otros tiempos y otros pueblos.
Memoria.

No conservamos grandes tesoros,
ni fabulosas alhambras,
ni palacios inmensos de bella factura.
La fortuna no fue generosa
con esta parte del mundo,
pero sí sus gentes.

Nuestra ciudad se ha ido hilvanando
con la fragilidad de un sueño de espuma
y de sales, se ha ido remendando
como las redes que el viejo marinero
puntea una y otra vez para sacar del mar
con arte y oficio
su sustento.

Así hemos aprendido
que no debemos derribar,
sino reconstruir para mantener vivo
el latido que alentó el sudor de aquellos
que nos precedieron.
Es nuestro homenaje.

Como una gran pirámide que se repite
a sí misma el Toblerone
nos ofrece un refugio de cultura,
y lo miramos con ojos de amigo,
no de enemigo, y lo defendemos
con versos, con pinceles, con saberes
que nos hacen mejores ciudadanos.

Queremos convivir
nivelando la balanza del presente y el pasado.
Porque una ciudad que deja morir su memoria
no merece llamarse ciudad.

© Francisco Vargas, 2012




18 junio 2012

Virginia Fernández, "Realidad o ficción"



Realidad o ficción
Atrévete a acompañarme
vamos a andar por los cables
-love of lesbian-
Hay una realidad oscura
que rodea mi vida
siniestra
como una sombra
o el vuelo del murciélago
como la llegada de la estación estival
que se filtra poco a poco
como lo hace a través de mi cuerpo
la sangre
en pequeñas ráfagas
o como lo haría un joven amante

hay una realidad
que aún no ha aprendido
a mirar
el estribillo escrito
con la antigua caligrafía
en tinta china
llenando mis ojos
entrando por todas partes
asustándome
como un precipicio
y corro hacia él
pero nunca llego
porque ya no está

© Virginia Fernández, 2012

14 junio 2012

Francisca Sánchez, "Debajo de los siglos..."



Debajo de los siglos...

Debajo de los siglos que pasaron
degustamos el manjar de los pobres.
La gran orquesta tocó murmullo de agua
y canto de ave común,
mientras derrochábamos la limosna
y hacías la cata de la naranjada.

Desde el otro lado, a lo lejos,
los anteojos brillaban sin sonrisa,
pues toda ella era nuestra,
sublime y omnipresente.
Frente a las abundantes bandejas
de humeante almuerzo,
las caras descorchadas
brindaban por tener lo que tuvimos.

Allí, sin nada, poseímos todo,
hasta que el Astro Rey sufrió golpe de estado.

© Francisca Sánchez, 2012

13 junio 2012

Francisco Vargas, "Sobre un lienzo de Edward Hopper"



Sobre un lienzo de Edward Hopper

Una mujer en ropa interior
parece iluminar la soledad
tantas veces presentida
de una habitación de hotel.

La mujer se ha desnudado
del peso de las maletas,
de las pequeñas injurias cotidianas,
de los horarios de los trenes,
de las largas esperas en los arcenes
y los cigarrillos que se consumen
como los capítulos del libro de la vida.

Parece ensimismada leyendo
un mensaje tras haber llegado
de un largo viaje interior
que comenzó siendo uno de tantos,
un andar de aquí para allá,
para acabar descubriendo
que no somos los mismos que partimos,
para dejar atrás las sombras de la monotonía.
Parece descifrar en letras el código de su existencia.

“Resignación” podría ser la palabra
adecuada para tatuar en las leves líneas
de su gesto, aunque sea un concepto tremendo
que hace inclinar su frente hacia el suelo.

O tal vez “esperanza” cuando levanta
su ávido perfil y parece escrutar
las posibilidades de un nuevo amanecer,
los intersticios de una ciudad que la devora y la intimida.

Contemplarla hace crecer interrogantes
dentro de nosotros, pero llegará el momento
en que tendremos que alejarnos de ella.
Al fin y al cabo somos meros espectadores
de los demás, de esos que llamamos desconocidos.

Sin duda, es fácil llegar a quererla,
adivinar los estados de ánimo
y las palabras trituradas entre los dientes
a las que faltó el coraje de ser pronunciadas.

En cualquier caso, ¿cómo estar seguro
de que nosotros no somos también contemplados
y juzgados como una figura que un pintor
dejó atrapada en un lienzo?

© Francisco Vargas, 11.06.12

11 junio 2012

Celia Gómez, "sin voz ni puñal"



sin voz ni puñal

transportarse
la lágrima de la ardilla que corretea
de salto en salto
transportarse de un lugar a otro
sin voz ni puñal
bajo la piel no hay nada
no el vacío no la esencia
no la visión
la piel es la excusa
la ardilla se ha cansado de ser ella
crea sus propias ramas
y asciende hasta
un nuevo paisaje 
con los mismos árboles
y los mismos amantes
pero sin nombres
sin voz ni puñal



© Celia Gómez, 2012 

07 junio 2012

Virginia Fernández, "Tempestades"



tempestades
empieza a llover
y las nubes pasean por el cielo
como nosotros por la playa aquella vez
cuando el mar se estrella
embravecido contra las rocas
tus ojos reflejan tempestades
traídas de un paisaje lejano
que yo quisiera rememorar

en esta ciudad en calma
a veces el viento también
trae antiguas tempestades
de tiempos pasados
antiguos naufragios
que yo no he vivido
pero la lógica dice que están ahí
frente a mis manos vacías

los hombres sin alma
están robando las ilusiones
como aquel que roba
la caricia temblorosa
de un pájaro libre
como los caminos
que tú y yo no encontraremos jamás

© Virginia Fernández, 2012

06 junio 2012

Francisca Sánchez, "Lánguidos pasos..."



Lánguidos pasos...

Lánguidos pasos desde la escuela, al son aburrido de las tres en punto;
olvidados, niños olvidados.
Ningún titiritero les hizo burla.
Bufones de la comedia más trágica
que no se leen en ningún cuento.

Mientras, los más viejos escudriñan el consistorio
para hilvanar en la plaza su diaria invectiva.
El alcalde pagó una generación por cuatro perras”.
Generación sacrificada, sombría y adormecida.

Tugurio éste donde llega nada que interesa a nadie.
Las matrículas de los coches aquí enigmas no son.
Las familias se hacen doble nudo de sangre,
reparando en la linde su disposición.

¿Buscas paz?
La paz pesa cuando está atada.
Y el recreo se hace húmedo
cuando escampa.

© Francisca Sánchez, 2012

03 junio 2012

Francisco Vargas, "No éramos nada"



No éramos nada

Tan cierto
como la luz de un lunes por la mañana,
con ese tono realista
que tienen las malas noticias de informativo.

Tan contundente
como una puesta de sol que declina y trae la noche,
como la puerta inclemente
que se cierra al mendigo sin mirarle a los ojos.

Tan etéreo
como sentir tu presencia en alguna parte
aunque no te vea.

Tan efímero
como querer viajar hasta tu boca
y no recordarla.

Tan triste como renunciar al deseo
súbitamente
cuando la evidencia más agria
se filtra por la cerradura
y hace inútiles todas las palabras.

No éramos nada.
Me golpeó la certeza
como la luz de un lunes por la mañana.

© Francisco Vargas, 14.05.12

01 junio 2012

Estefanía Martín, "Punto del mapa"




Punto del mapa

En ocasiones parece que da igual
ver las alas de un águila que sangra.
Muchas son las canciones
que acompañan a una vena abierta.

No pides Corazón que te amen,
pero hay ansias de amar. Te sujetan
y te besan en algún punto del mapa.
Quieres entender, pero no entiendes.
Ahí es cuando dices: Basta. Ya es suficiente.

Las espigas forman un océano de hielo.
La frágil lluvia tropical lanza gotas
en algún lugar al otro lado del mapa.
Cuando aparecen nubes, hay riesgo de lluvia.

© Estefanía Martín Sebaquevas, 2012