11 noviembre 2012

David del Monte, "¿Y tú?"


¿Y TÚ?


  ¿Y tú,
que recogiste el polvo que llevaba el viento
que caíste vencido allí donde se abría el cielo abierto
que sudaste, dispuesto, a continuar las fatigas que dejaron otros
que viviste por siempre pensando en el entonces, en el aquel
en el por qué, en el cómo pudo ser
en la dicha y en la desdicha del retorno de su sombra
que pudiste ser pero no fuiste, que quisiste, pero no llegaste
que lloraste y también reíste
pero se te olvidó el cómo, las huellas
que te llevaron al camino

 soñaste alguna vez
que lograrías llegar
allí donde tú quisiste,
donde esbozaste tu mirada,
donde reír hasta el fin de las carcajadas,
donde pensabas, que una vez llegado,
dejarías de andar,
establecerías un muro, y después otro,
cuatro paredes donde levantar un techo
para poder al fin decir, aquí me quedo
y dejar de buscar un más allá?

  ¿Y tú,
que te preguntabas cuando caía la noche
y resucitaba el alma,
que navegabas por donde las luces se perdían
del callejero del hombre y de la mujer,
del sexo y del fruto, de la maldad y del bienestar,
del éxtasis de la felicidad;

 lograste vencer al miedo
del tiempo que pasa,
de la nada que se aproxima,
del polvo del viento
que una vez recogiste
y que no llegó a germinar?

  ¿Conseguiste cerrar alguna vez alguna pregunta
cuando salías fuera buscando la solución
aún sabiendo que no se encontraba allí
pero con tal de olvidarlo todo por un rato?

¿Y tú? ¿Y yo?
  ¿Y él?
    ¿Y nosotros,
que vivimos a la sombra de la luz que proyectaste,
en la esencia que una vez trajiste al mundo;
sobreviviremos al día en que no recuerdes aquella noche
en la que te inventaste?
¿Cuándo volverá el sonido de aquella vieja canción?
¿Cuándo volverás a hacer historia
y a aparecer antes nuestros ojos
para que vuelvan los sueños
y las quimeras,
 en este mundo tan necesitado
de rostros, voz,
   espíritu,
 dudas e incertidumbre,
      luces
   como las tuyas?

Y que volvamos a construir                          
todo bajo la sospecha                          
del que no se cree ni su propio nombre.                          
Pilares que soporten una vez el peso del mundo                          


© David del Monte, septiembre 2012.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por el post y a todos los que ha gustado. Me ha llegado además en un tierno momento.
    Abrazos y besos, desde lejos os he sentido un poco más cerca.
    Gracias.

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