16 septiembre 2012

Rafael Jiménez, "Una tarde cualquiera"



Una tarde cualquiera

Escampa la tormenta de las emociones,
paradojas cuánticas en tus labios de vidrio,
servilleta con tu teléfono sin línea ni cobertura,
anhelo de música que se repite en escenas distintas,
partículas de luz que unidas, forman tu cara.

Crezco fuera de ti avanzando hacia atrás,
eslabones de tiempo que nunca fue real,
percepción de la imagen modificada desde su conocimiento,
analítica de tu perfume extraído de tus venas,
tocarte para deshacerte, ilusión de feria, de barraca creada.

Antepuerta de un oráculo ya olvidado tu boca perlada,
caricias nunca perdidas flotando en el éter de la memoria,
espiritualidad de coctelera sin hora feliz,
libros rezumando sus letras en charcos sobre la mesa,
y llegó el momento del desencuentro para poder besarte.

Una tarde cualquiera me regalaste tu joven dolor,
la cadencia de tus silencios cinceló antes mi fracaso,
virtud y épica en un santoral de anhelos renovados,
es tiempo de recogimiento, de limpiar los trasteros,
nunca fuiste flor de un día.

© Rafael Jiménez, 2012

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