10 julio 2012

Rafael Jiménez, "Busqué tu boca..."



Busqué tu boca...

Busqué tu boca entre los escombros de mi vida,
hallé restos de flores marchitas, carne de antiguos amores,
vi la triste luz de huesos calcinados por batallas perdidas,
memoria sin tiempo ni lugar. Ahora.

Entra en mí, desuella mi piel quemada por el camino,
arráncame mis dientes y haz de ellos las teclas de un piano mudo,
busqué tu olor en los cementerios del alma,
busqué sin encontrar lo que sé que no me darías.

Hoy he comprado tu amor a precio de instante,
saciedad de locura lúcida en un jergón de fracasos,
hallé entonces tu corazón metido en una botella
tirando de cuerdas, truco final del ahorcado.

Capitán me llamas aunque hundí los barcos,
vigía me dices porque no encuentro tus pechos;
sacia ahora mi sed de tu boca, agua salada en las heridas,
nunca fui hasta que tú bautizaste mi proa.

Es tarde para disparar a los suicidas,
entra en mí, genética de amor,
cadena alimenticia de organismos de lujuria,
es tarde para este poema.

Mahler dibuja una sinfonía sobre tu cuerpo,
dicto un allegro en un paredón de ejecutados,
cierro los ojos y veo música saliendo de tu pelo,
amor, le llaman al infarto de los pájaros.

He terminado de hacer la maleta de mi vida,
viejos libros que nadie lee y poemas malos,
cierra ahora sus correas e incinera mi recuerdo,
busqué tu sexo en la génesis del nacimiento.

Adiós dicen los que nunca se conocieron,
muda la mentira y verdad será,
espacia la palabra y lee el blanco de mi deseo,
vuelve entonces a tu ataúd de árbol. Encuentro.

Conocimiento inútil y sabores antiguos,
arranca de la tierra lo que se te fue vedado,
dibuja anillos de viento en sus costillas,
ama entonces como yo nunca os he amado.

© Rafael Jiménez, 2012

1 comentario:

  1. Precioso. No hay palabras tan bellas como para expresar estos sentimientos de dolor.

    ResponderEliminar

Nos interesa tu opinión.