25 abril 2012

Celia Gómez, "matices del bosque"


matices del bosque

Cuando lo miró por primera vez
el paisaje era gris,

pero puso la primera capa de celofán azul ante los ojos
y luego la segunda, amarilla.
Y todo cobró el color del bosque.

Amaneció 
y cayó el invierno de su melena.
La avanzadilla se acercó para comprobar el terreno
y volvió con una afirmación en el rostro.

Escuchas el rugido de la montaña
y viene a ti,
viene a ti.

Hoy han llovido árboles y después
todos los recién nacidos corretean sobre la tierra húmeda y humeante
con grandes ojos.

-¿Cómo te sientes? -preguntó.
-Bien, me siento bien, platónico de alegría.
-Será pletórico...
-No, no; platónico. La lluvia fluye por mí 
como verderones canturreando.

>>Y para cuando regresen los muertos y nos lleven,
tengo cruasanes.

Los niños ya corren, desperezando
a las ardillas que se desesperan y se despedazan.
Nunca sabes si los pasos-tambores
se acercan o se alejan.

Cuando lo miras por primera vez
el paisaje es gris,

pero pones la primera capa de celofán azul ante los ojos
y luego la segunda, amarilla. Y todo cobra
el color del bosque.

© Celia Gómez, 2012

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