29 abril 2012

Francisco Vargas, "Menos tu boca"



Menos tu boca
And all I loved, I loved alone.
Edgar Allan Poe
Al atardecer las sombras
se derramaban por el cielo
como un líquido vertido
que ha vuelto el horizonte
dramáticamente gris.

He cerrado la persiana
a la tristeza, al silencio que irrumpe
con trazos de noche,
con sabios acordes de sonata.
He cerrado mi corazón somnoliento.

En ese momento de mar en calma,
de soledad sin sentido, a solas,
el pensamiento dibuja tu rostro lejano,
tu rostro sin el perfil de tus labios,
recordándome que no tenemos recuerdos.

Puedo recordarlo todo de ti
menos tu boca. Mis besos asimétricos
vagan perdidos derramándose
como este gris atardecer.
Buscando contenerse en la forma de tus labios.

He acariciado mi vieja costumbre
de querer siempre ser amado,
de querer el infinito en un instante;
pero cuando la noche me dice aquí estoy,
menos tu boca, puedo recordarlo todo.

© Francisco Vargas, 26.04.12

28 abril 2012

Virginia Fernández, "Meteoros y estrellas"



Meteoros y estrellas


A
l atardecer soñamos
con el color anaranjado
que cae sobre los tejados
de nuestra ciudad.

Corremos hacia las azoteas
cogidos de la mano,
mirándonos las sonrisas,
disminuyendo la marcha,
buscando un trozo de luz
para iluminar nuestras vidas,           
para salir a volar como los pájaros
y coger un poco de viento
que nos despeine.

Nos vemos reflejados
en las nubes,
en el cielo
y entramos
en el magnífico mundo
de un cuadro de Chagall.

Cuando despertamos
la ciudad está iluminada
y en mi pelo hay dibujados meteoros
y miles de millones de hojas de otoño.


© Virginia Fernández, 2012

25 abril 2012

Celia Gómez, "matices del bosque"


matices del bosque

Cuando lo miró por primera vez
el paisaje era gris,

pero puso la primera capa de celofán azul ante los ojos
y luego la segunda, amarilla.
Y todo cobró el color del bosque.

Amaneció 
y cayó el invierno de su melena.
La avanzadilla se acercó para comprobar el terreno
y volvió con una afirmación en el rostro.

Escuchas el rugido de la montaña
y viene a ti,
viene a ti.

Hoy han llovido árboles y después
todos los recién nacidos corretean sobre la tierra húmeda y humeante
con grandes ojos.

-¿Cómo te sientes? -preguntó.
-Bien, me siento bien, platónico de alegría.
-Será pletórico...
-No, no; platónico. La lluvia fluye por mí 
como verderones canturreando.

>>Y para cuando regresen los muertos y nos lleven,
tengo cruasanes.

Los niños ya corren, desperezando
a las ardillas que se desesperan y se despedazan.
Nunca sabes si los pasos-tambores
se acercan o se alejan.

Cuando lo miras por primera vez
el paisaje es gris,

pero pones la primera capa de celofán azul ante los ojos
y luego la segunda, amarilla. Y todo cobra
el color del bosque.

© Celia Gómez, 2012

23 abril 2012

"LIBROS HUMANOS Y DIVINOS"


Día Internacional del Libro 
y de los Derechos de Autor

LA LUZ DE TUS HUELLAS
Verba volant scripta manent.
"Las palabras vuelan, lo escrito permanece."
Cuando te subes a la luna
se puede ver la tierra iluminada
allí donde ha llegado el manto de la noche.

Si usas mis gafas, verás brillando
el aura de los vivos, verás intensamente
el color de la esperanza.

A través de su cristal, se observa
la intensa luz que emana de los hombres
allí donde hay un libro que es leído.

¿La ves? Búscala,
hay luz en la belleza de la palabra que es escrita
en contraste con la oscuridad de la noche.

¿La ves? Búscala,
hay luz en cada idea danzarina en las mentes que piensan,
hay luz en cada proyecto, en cada arte.

No temas a los espectros de formas infinitas que consumen almas, pues
hay luz en todos los que siguen creando, es esa luz, es pasión
lo que en realidad protege el mundo de la decadencia.
Ahora que conoces esto, lucha contra tu oscuridad,
busca tu propia fuente de luz.
Está en tu interior. Búscala.

© Pliyo Senpai, 2012

Hojas de otoño
-Arrimo mi hombro a tu cuerpo para que también por mí vayan
las hormigas.
Eso dijiste, así fue tu principio.
-Del nacimiento de la melancolía_ La Adoración. Juan Andrés García Román



Anúdate el pelo al bosque
porque vamos a salir a pasear
para que se pierdan las lágrimas
de los ojos
y los acantilados de vértigo.

No tú,
tú no estás,
ahora no,
pero sí el pensamiento
y la libertad.

Cuando no queda nada
los huérfanos
salimos hacia los árboles
y sus sonidos
de alegres cánticos
inundan la mañana.

Sin embargo
ahora no,
ahora estamos solos
ahora sólo algas,
sólo hojas de otoño.

© Virginia Fernández, 2012
En el fondo de lo desconocido

Plonger au fond du gouffre, Enfer ou Ciel, qu'importe?
Au fond de l'Inconnu pour trouver du nouveau!”
Charles Baudelarie, Le voyage
La luz del pensamiento
reverbera sobre la superficie de las cosas
con su cadencia de masa estática.
Podría decirse que los objetos
son siempre la escenografía callada
de una función: la vida.

El poeta hace ensalmos de humo
con las palabras que desnudan
las formas, descubre su parentesco,
sabe poner a cada cual
en el lugar adecuado
del álbum familiar.

Porque no hay un solo ser,
ni estrella, ni hoja caída
que no esté hermanado
en el universo.

Dicen que se es más sabio
después de un largo viaje,
pero hay también
estáticas aventuras, luminosos caminos
que irradian rutas invisibles
hacia lo desconocido.

El poeta sabe que el tesoro
más valioso del viajero
no se encuentra en la lejanía,
sino en la profundidad.

© Francisco Vargas, 23-abril-2012


19 abril 2012

Francisco Vargas, "Ver la belleza"


Ver la belleza
"La juventud es feliz porque tiene la capacidad de ver la belleza.
Cualquier persona que mantiene la capacidad de ver la belleza no envejece ".
― Franz Kafka
No te aflijas
cuando se apaguen las luces;
apriétate junto a mí
y verás en el tacto de mis labios
infinitos mundos posibles.

Hemos recorrido caminos
que no llevan a ninguna parte,
hemos aprendido
que las primaveras germinan
dentro de nuestra piel.

Construimos edenes
allá donde pisábamos la hierba,
donde las glorias del día
hacían sublimes las noches
dejando atrás los miedos.

Éramos jóvenes; ya no lo somos
como antes: lo somos como ahora,
en este presente que los dioses
envidian porque para ellos
no existe la agonía del tiempo.

Apriétate junto a mí...

Cuando no quede ya más luz
en este crepúsculo irrepetible,
nos bastará saber
que seremos felices por siempre
si sabemos ver la belleza.

© Francisco Vargas, 16.04.12

16 abril 2012

Virginia Fernández, "El bosque"




El bosque

E
l bosque me está llamando,
oigo sus gritos,
oigo a los árboles,
oigo a los pájaros decir mi nombre,
las plantas,
los ríos.

Quiero ser bosque
o árbol de tronco blanco
y poder sonreír
sin que me vean,
vivir en libertad de un presente
que no tenga nombres,
ni rostros,
vivir en la libertad
de un pájaro
cuando aprende a volar.

© Virginia Fernández, 2012 
Imagen: Duy Huynh

14 abril 2012

Francisco Vargas, "Reversibilidad"



Reversibilidad
yo, por mi parte, gustoso dejaré
un mundo en el que el vivir y el soñar no armonizan
Charles Baudelaire, Las flores del mal
Cambiaré los días por las noches
para desear que no desaparezcan nunca
las estrellas,
para tener la oportunidad
de dar la vuelta a los relojes
y recuperar los sueños que ya no recuerdo.

No discutiré más con las sombras
ni seguiré la dirección de las nubes
cuando los días languidecen.
Los atardeceres serán
tenues caricias de malva
sobre la línea quebrada del horizonte.

Como en una alegoría medieval
pintaré en tu desnuda espalda
el universo
y en tu frente los cielos eternos
sostenidos por ángeles de bella factura.

En el hueco de tus manos
bajo cadenas
encerraré la angustia
con su mirada de ángel desterrado de la luz.

Así me entrego a esta letanía
de figuras sobre pedestales en el aire.
Así se asoman como gemidos en la ventana
los días y las noches.
Así se descubre la armonía.

Miraré de frente la eternidad
con su disfraz de alabanzas.
Entonces vivir, morir, soñar,
serán conceptos reversibles.

© Francisco Vargas, 11.04.12

11 abril 2012

Celia Gómez, "hemos olvidado"



hemos olvidado

hasta el viento tiene miedo en esta ciudad
que es un cuerpo gris
con muchos puentes

aquí todo oculta su verdadero nombre

somos seres de paso puestos en fila
ocultándonos en la sombra del prójimo
y sólo se ve la sombra del último de nosotros
mientras avanzamos nos chivamos las preguntas del examen
lo repetimos de carrerilla

hemos olvidado la sencillez de las caracolas
que aman el mar y lo evocan
ululante
hemos olvidado el vuelo de las hojas otoñales
y las formas sencillas y los colores primarios

susurro maldito
no hables del mar aquí
no hables de la vida y de los pequeños detalles
no hables de estaciones y ondas y matices
o simplemente
no hables 


wer ist dran?



© Celia Gómez, 2012

08 abril 2012

Francisco Vargas, "Resurrección"



Resurrección

El viento sopla,
muerde las ventanas cerradas,
hace remolinos con la ceniza
de los días muertos
y eleva plegarias a las nubes.

Este mundo agoniza,
no hay renuevos, los cuerpos
se parece a otros cuerpos
y las palabras se queman
en su pequeño infierno de sonidos.

Llevamos a hombros
las mil figuras de la pasión,
nos imponen trabajo y castigos,
nos recuerdan que ellos
tan solo se lavan las manos.

No reconozco el viejo paraíso,
las notas como caricias
de una nana que susurra la vida,
los pequeños placeres
que no cuestan dinero ni lágrimas.

Quisiera borrar de tu rostro
las penas, los silencios heridos,
el yugo del invierno que se fue.
Quisiera tener en ti un lienzo en blanco
donde pintar la señal de la resurrección.

© Francisco Vargas, 08.04.12

05 abril 2012

Virginia Fernández, "Huérfana"



Huérfana


I

E
l silencio se ha roto
en la tierra de los sueños.
El silencio no ahoga el llanto
así como nosotros
estamos congelados
en el mar blanco
del invierno,
mirándonos
como una fotografía
que se quedara quieta.

II

Me siento tan huérfana
que si tuviera que explicarlo
creo que tardaría
miles de años.

© Virginia Fernández, 2012

Imagen: Brooke  Shaden, "Reversal of roles".

03 abril 2012

Celia Gómez, "Sesión única"



Sesión única


Cuando llegué, la película ya había terminado y sonaba la música de los créditos.
Todos los que antes estaban ahí pasearían ahora
bajo las copas de los árboles nocturnos.

Ha vuelto a suceder, pensé, he vuelto a llegar en el momento equivocado
para presenciar el final, únicamente el final de la historia
cuando ya no hay nada que hacer y las palabras no sirven.

Pero yo lo sabía, sí, sabía que la película había terminado
cuando entraba al cine y veía a los demás salir
comentando lo que les había parecido
(un final precioso y concluyente; el reparto era genial;
¿y la banda sonora? era maravillosa, de verdad).

Pasé a la sala recogiendo restos de conversaciones
y de perfume, y tú estabas allí, eras el último,
el único
que se había quedado a los créditos
o quizás te quedaste por el adagio para violín que acompañaba a los nombres,
no lo sé, pero me quedé mirándote, de pie, junto a la entrada.

En mi imaginación bailábamos juntos esa sonata para piano.

Terminó, la pantalla quedó como el cielo,
te levantaste de tu butaca, cogiste la chaqueta, me miraste, sonreíste y desapareciste.
Te vi marchar
y pensé en irme contigo, pero no lo hice...

Ha vuelto a suceder, pensé,
me adentré en el cine acostumbrando mi vista a la oscuridad creciente
y esparcí mis sueños sobre las palomitas desperdigadas
en el suelo entre las filas de asientos.

© Celia Gómez 17-3-12