01 enero 2012

NOCHES ABSURDAS



Confesiones de un gato

Y sigo aquí, insomne,
con los párpados abiertos,
maullando
que soy libre
al fin y al cabo
entre confesiones y memoria,
sin cicatrices
ni frío, ya no,
sólo gatos y poemas
y canciones que fluyen
como una barca:
música de piano.
Con sueños,
con muchos sueños,
con miradas extraviadas,
sintiendo
todo muy contradictorio
recordando
las noches absurdas
como esta.
Sin más,
nada más,
no más.

© Celia Gómez, 27.12.11



Crepúsculo


Me sobrecoge el crepúsculo,
prefiero que no lo mires,
porque no es verdad
sólo una ilusión.

Me sobrecoge.

No quiero que te pongas enferma
ni la fiebre,
en esta noche absurda
de ventanas cerradas.

No quiero luces apagadas
ni ciudades extrañas
porque él es un impostor
de ojos bonitos.

Porque no es verdad.


© Virginia Fernández, 27.12.11



No hay noche absurda

No hay noche absurda.
La noche en las calles deambula
encontrando la fiesta de las letras.
Palabras exiliadas que rescato,
que tienen sentido más allá
de la verdad.
Descubres que los gatos negros
también regalan flores amarillas.

La noche en las calles duerme.
Telón de escenario que espera
abrirse en la próxima función.
Versos y versos que nacen
esta madrugada aparentemente
absurda.

Suena mientras duermo
el despertador de la tinta,
pues me pide con prisa
reposar en la libreta.
Y es que sencillamente en esta ciudad
no hay noche absurda
El búho y el murciélago de la poesía
no descansan. Nunca.

© Estefanía Martín, madrugada del 26 al 27, 12, 2011




Retrato evanescente

Hay un retrato
que presiento tuyo
difuminado en la penumbra,
el maullido de un gato
que no tiene dueño
y un mapa de estrellas
que ya casi nadie sabe interpretar.

Oigo hablar
de cosas intrascendentes
mientras me crecen alas
con forma de huida.
Yo no pertenezco
a este sitio.

Me vienen a la cabeza
versos opacos de Pessoa,
cielos azules
con incógnitas figuras de Dalí,
una tarde de domingo
junto al Támesis,
bailarinas y violines...

Yo reclamo
tu presencia más allá
de este retrato tuyo
en penumbra, evanescente.

Tú prometes
volver a poblar
mis noches absurdas.

© Francisco Vargas, 29.12.2011


El pianista

Seguramente los radares no registrarían los pensamientos por minuto que se agolpaban en su cabeza como los mosquitos que estallaban contra el parabrisas por encima de la velocidad permitida. El viento soplaba fuerte y él huía de aquella ciudad sin nombre, seguramente para volver; siempre le pareció necesario alejarse para poder trazar a gusto la perspectiva alcanzando con exactitud precisa el punto de fuga, diagonalmente opuesto a toda lógica. 

     Sonaba en do menor en Radio Clásica, grave, ruda, tensa, la quinta de Beethoven, aunque la emisión se perdía por momentos entre túnel y túnel, provocando un coitus interrumptus para su embriaguez y emotividad supina. Seguramente la razón no importaba, una vez más la intolerancia a la frustración exacerbaba sus nervios hilando fino el trazado de las dendritas de manera que la actividad neuronal se asemejaba al tráfico estelar en hora punta en esas películas de ciencia ficción que tanto le gustaban. El corazón casi se le salía del puño y las lágrimas de detrás de las orejas. 

     Se conocía las curvas de memoria, de manera que se aferraba a ellas como sus dedos a la piel de hembra, sin necesidad de conservar el control de la máquina ni de sus propios sentidos. Era una actitud mecánica de consciencia en segundo plano, a pesar de la inconsciencia de su reacción. El piano volvía a sonar álgido y despierto, en allegro, luego andante, scherzo... y casi en el éxtasis, una de las curvas se le ajustó demasiado y una luz larga y cegadora le devolvió de su letargo de sonámbulo. 

     A la mañana siguiente, cuando despertó aparcado en la cuneta, escupió su amargura en un charco, desde la ventanilla, trazando círculos concéntricos. Luego se preguntó cuántos rectángulos áureos cabrían en su propia imperfección pluscuamperfecta. 

© Elena Pedrosa, 2011




Imágenes: Duy Huynh

1 comentario:

  1. Estefanía Martín2 de enero de 2012, 15:04

    Bonitas fotos las que acompañan a nuestras palabras.
    E.J. :-)

    Enhorabuena poetas ;-)

    Besos.

    ResponderEliminar

Nos interesa tu opinión.