30 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Adagio"

ADAGIO (Décima)

Lento, calmo, tardo, el día
nace -como nace el verso-
en un mundo siempre inmerso,
desde su gris lejanía.
Nos brinda la compañía
de tanto esplendor ufano.
Con tales gestos, tu mano
mide distancias al lento
fluir grave del firmamento...
¡Chi va piano, va lontano!


© Francisco Vargas, 2011

27 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Razón del poema"



Everything we feel deeply must be expressed.”
Hans Hartung

RAZÓN DEL POEMA (Décima)

Certero, negro revuelo
de espirales, con figuras
que representan, seguras,
su condena y su consuelo.
Lírico, dulce desvelo,
ocaso de madrugada...
Fingida pupila helada
en su mirada sin Norte.
¡Sentir, vibrar sin que importe
la desnudez traicionada!

© Francisco Vargas, 2011

25 diciembre 2011

DICIEMBRE




Invierno
Es demasiado bello para ser verdad

A lo lejos se pierde
la esperanza
en este mar blanco del invierno,
gravedad que me sostiene
en el mes de Diciembre.

El invierno es de color blanco
mientras a lo lejos se pierden
los sueños.

Sal a correr niña indefensa,
haz vibrar los árboles
que no quieren entender.

Me gustaría traspasar
el asfalto
que se abre hacia el abismo,
no te acerques,
esta canción
es sólo
un paisaje desconocido.

El amor es una enfermedad,
una tormenta negra
en una estación equivocada,
como el invierno
mientras a lo lejos
en las copas de los árboles
los mapas se pierden.

© Virginia Fernández, 2011



Mañana de diciembre

Al final he vuelto al principio:
he empezado de nuevo
y vuelven los contornos borrosos de tu cuerpo
y no sé cuál es tu nombre
porque son tantos.
Así que te llamaré Quimera o Silencio
o Caricia o de cualquier otra forma.

Esta mañana de diciembre
desearía no haber despertado
porque anoche soñé que me pensabas
y no éramos tú y yo, sino nosotros
y era bonito.

Y eran tus manos, tu rostro:
tus ojos, tu sonrisa,
tan distintos y arropadores...

Ahora escribimos juntos
un poema sin destinatario.
Que sea para las nubes o para ti
o para mí o para ella o para ellos
(todos no, pero ellos)
o para nadie.

Me he independizado de mi corazón
y esto no es más que una excusa.

© Celia Gómez, 2011

22 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Breve instante de vida"



Breve instante de vida

Un breve fulgor, de repente,
parece iluminar
un trecho del camino
que se había olvidado,
y vuelve a cobrar vida
la imagen hecha añicos
de un sueño perdido.

A través de la luz cegadora
es posible abarcar
la cintura de la memoria.

Pasado el instante,
¿quién no dirá entonces
que el tiempo lo cambió todo?

© Francisco Vargas, 15.12.11

20 diciembre 2011

Estefanía Martín, "Puerta de atrás"


Que por la puerta de atrás
ya hace frío de enero,
y luego a media voz mientras llega febrero.
Ahora sonríe que fueron sombras de lejos.”
Color morao (Grupo almeriense)
Puerta de atrás

El bar que frecuento
me espera y quiero bailar.
Otra forma de abrazar.
Fanta de limón y poesía.

Puerta de atrás
echada con llave.
El sonido de los zapatos
deja un sello en cada una de las calles
nocturnas en las que te besé.

Abrazo convertido en bufanda
de mi cuerpo. No siento frío.
Descubro otra forma de abrazar.
Y la puerta de atrás
estará prohibida. Siempre.

© Estefanía Martín, 2011

18 diciembre 2011

"ANYWHERE, BUT HOME..."



Anywhere but Home


Pasean tranquilamente
como dos enamorados
el día y la noche
cogidos de la mano

Esferas radiantes
engranajes de sombras
temblorosas

Caminando
yo les vi
el día y la noche
atrapados en un sueño

El cielo rezumaba azul
como los ojos de un ángel
que me mira

y que no cese esa mirada
Con temor huye el aliento
y no sé por qué

Ahora me voy
y me quedaré
en cualquier lugar
al que pueda llamar hogar

Nos vemos donde sea


© Celia Gómez 7.12.11



En una ciudad


En una ciudad
sumida en la más absoluta oscuridad
viven mis ojos depredadores
y las certezas escondidas en mis labios.

En esta ciudad en penumbra
vivo pensando,
preguntándome…
por esos sueños blancos,
demasiado pronto oscurece…
y es oscuro el color del mar.


Sombra inexplicable
que sonríe.
No sonrías,
aléjate o
déjame mirarme
en tus ojos asustados.

Sombra estéril de niña asustada
me siento morir
cuando a la noche faltas.

Niña asustada,
en algún lugar
me sentiré morir
cuando esto que estoy sintiendo
ya no tenga ningún remedio…
y sea verdad.

© Virginia Fernández, 2011

15 diciembre 2011

Celia Gómez, "Lookin' to your eyes, to your old eyes"


lookin' to your eyes, to your old eyes

                                            "Babe
                                                         You don't have to be afraid
                                                         In my eyes
                                                        Babe
                                                         Don't be ashamed"
                                                                                                         BABE-RZK
Está lloviendo
y hace frío y tengo miedo
Está lloviendo
y hace frío y tengo miedo
pero él dice
no tienes que tener miedo
en mis ojos
no te avergüences

Está lloviendo
pero no debo tener miedo
Y estoy mirando a tus ojos
I'm looking to your eyes
to your old eyes

Párpados cerrados
ya no siento el frío
párpados cerrados
ya no siento las miradas.

© Celia Gómez 27.11.11

12 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Paisajes después de la batalla"



Paisajes 
después de la batalla


Beirut

Hay una calle en Beirut
donde una muchacha
ya no se asoma a la ventana.
Antes solía asomarse
con el pelo recién lavado,
con ojos brillantes
y un ligero rubor dorado.

Cuando todo era como antes.

Mientras caía la tarde
sus ojos se esforzaban
leyendo un libro en francés
que compró hace mucho tiempo,
cuando podía permitirse leer libros
y contemplar puestas de sol.

Antes de que el rayo de la metralla
incendiara la ventana
en la que solía asomarse
en una calle de Beirut.

*   *   *


II 
Et in Arcadia Ego 
(Escenas de Bagdad liberado)

Los minaretes de Bagdad se yerguen
contra un cielo crepuscular,
-es momento de oración,
no se puede perturbar la voz de Alá-,
y en sus cúpulas se reflejan
la sombras de los aviones que mandaron
los libertadores del otro lado del mundo.

Del cielo puede venir,
ya todos lo sabemos,
mil años de paz o mil años de infierno.

La guerra iba en serio,
- ¿qué duda cabe?-
si no que le pregunten a las viudas,
a los niños con piernas y brazos amputados,
a los jóvenes cuya memoria
ya solo es un retrato con un lazo negro.

Antes y después
les prometieron el paraíso,
antes o después de ser mártires o prisioneros
o sombras que van y vienen
en una callejuela sin valor estratégico
pero que voló por los aires
por designios aún no conocidos.

Los pueblos vencidos
son como pájaros caídos en tierra;
su carne será el abono
con el que crecerán las alas
de una nueva generación.

Y ahora,
¿quién podrá decir en Bagdad
yo también he vivido en Arcadia?

*   *   *



III 
Chronotopia (Rostros de Kabul)

Un hombre de cuerpo enjuto
se pasea por las ruinas con su mercancía de globos,
-prohibidos en tiempos de los talibán-.
Su rostro de ayer, su mercancía de hoy,
configuran un extraño paisaje
en el rastro cansado
que va dejando entre ruinas
y casquillos de bala amontonados.

El pastor, la niña de la cara sucia
que va a por agua a la fuente,
el escritor de cartas, 
el pulidor de pucheros,
la mujer que cocina y calla y pare y calla,
todos los rostros de Kabul que no tienen nombre
          ni pasarán a la historia
ni serán primeras páginas en los diarios
          ni sabrán jamás explicar
por qué Kabul es toda huesos y heridas
y edificios derruidos, palmeras entre muros
          de grandes palacios.

Antes que el tiempo y la arena
borre tantas cicatrices,
antes que el metal de las ametralladoras
y los obuses se oxide y no se aprecie
ya dónde y por quién fueron construidos
              y pagados,
antes de que todo parezca
que vuelve a la normalidad,
yo quisiera ponerles nombre
a todos los rostros
en los que aún hay paisajes vivos
            en Kabul.

© Francisco Vargas, 12.12.11

Imágenes tomadas a partir de la exposición fotográfica de Simon Norfolk: "Genocidio, Paisaje, Memoria" 
(Almería, Centro Andaluz de la Fotografía, diciembre, 2011) 

10 diciembre 2011

Pliyo Senpai, "El tótem es solo el principio"



El tótem es solo el principio
 
Nadamos en la misma pecera,
metáforas dispersas en la niebla
respirando bajo un mismo tótem protector.
 
Aquí estamos todos nosotros
bajo el cristal de la vida,
y la vigilia de ese tótem pasivo
que es nuestro baluarte,
y nuestro libertador.
 
Identificados con nosotros mismos
y con los otros peces,
individuos iguales ante la ley del tótem,
sin importar nuestro sexo,
nuestra etnia,
personas jurídicas, pero también peces
metáforas en constante cambio
nadando bajo el mar de nuestra historia,
que es nuestra pecera,
nuestros límites,
nuestro universo de infinitas posibilidades.
 
La pecera da vueltas
y nosotros seguimos nadando
por la corriente del presente,
hacia un futuro incierto.
 
Aquí hay violencia de clases,
donde los grandes se comen a los chicos,
mientras la palabra pasiva del tótem,
observa la fugacidad de la vida,
y nos guarda, y nos cobija
en el mar abierto del tiempo
que nos queda por delante.
 
El tótem es el principio,
ley del derecho natural.
 
Nosotros somos el medio,
la energía del cambio,
para hacer que el agua de esta pecera
tenga oxígeno suficiente para cada individuo.
 
Que sin oxígeno los peces mueren
y hace falta mucha vida, mucha vida
para luchar contra tanta violencia
de tantos nombres y tantas caras distintas.
 
 © Pliyo Senpai, 2011

07 diciembre 2011

David del Monte, "Madrid tiene los brazos caídos".



MADRID TIENE LOS BRAZOS CAÍDOS


Madrid tiene los brazos caídos
como las ramas de sus árboles
que se arrastran en sus parques
periurbanos, desnudas,
buscando un poco de aire limpio.

Su horizonte se perfila blanco
tras las nieves de hace un par de días
y las calles caminan arrecidas de frío,
como el trato de sus gentes:
seco, tosco y brusco,
que dice en su primera vez
un visitante. 

Se prepara Madrid para otra guerra,
olvidados ya los fusiles y las escopetas,
y se viste de lana
mientras otros tiempos mejores,
no tan lejanos, aparecen en la memoria
ahora que sus gentes
luchan cada día con sus monederos,
calculadora en mano,
en un símil por su existencia.

En Madrid, donde el propio vaho
parece tener frío de las bocas
y se resbala en un grito
por entre la escarcha de sus noches,
en cada atardecer
se pinta de nuevo el cielo
y nace el rosa, el naranja
y el amarillo y el rojo
como si fueran su vez primera.
 

Llegó ya el frío a Madrid,
como una ola, dicen los telediarios,
pero yo la siento tan distinta
a esas que me enseñaste
que sobrevivo
a estos brazos caídos
recordando tu mar,
tu cielo, tu calor,
tu verdadera ola
de agua mediterránea
caliente, templada
y tibia.

© David del Monte, diciembre 2011.

05 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Mind the gap"



Londres: Aviso al viajero

Procure no perderse
en esta Babilonia cordial,
recuerde no molestar,
manténgase a su derecha,
no mire fijamente a la gente,

no hable con voz demasiado alta,
no sea estridente en el reír,
cuidado con el hueco
y por encima de todo:
no se enamore en Londres.

London: Notice to travelers

Try not to get lost
in this cordial Babylon,
remember not to disturb,
keep to the right,
do not stare at people,

do not talk too loud,
do not laugh loudly,
mind the gap
and above all:
do not fall in love in London.


© Francisco Vargas, 2011

03 diciembre 2011

Virginia Fernández, "Mundo aparente"



Mundo aparente

Por la puerta de atrás escapo
a varias vidas que no me pertenecen,
me elevo en la ignorancia de la juventud
recién muerta
y escapo a otros mundos
llenos de sutilezas que se borran
entre la niebla,
que no me dejan ver.

La puerta de atrás me ofrece
otro mundo posible,
con lágrimas en los ojos
me sumerjo en tinieblas borrosas
y paisajes turbulentos de ladrillo
agresivo,

adiós
        adiós…. quiero desaparecer.

Con los ojos inexpresivos te recibo
mundo aparente,
fue un sueño,
no quiero puertas de atrás
ni vías de escape,
porque me pierdo
y mis ojos siguen soñando despiertos.

© Virginia Fernández, 2011

01 diciembre 2011

Nicanor Parra, Premio Cervantes 2011



AUTORRETRATO

Considerad, muchachos,
Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de cura
Que envejecieron sin arte ni parte.

En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? -¡Nada!
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenosa luna miserable.
Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con olor y con sabor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como hombres
Si nos dan una muerte de animales!

Por el exceso de trabajo, a veces
Veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me quedan.
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales
Soñé fundiendo el cobre
Y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales.



De Poemas y antipoemas (Santiago, Nascimento, 1954)