29 noviembre 2011

Celia Gómez, "El cielo es un espejo"



El cielo es un espejo triste

"Mi llanto es azul de tanto mirar al cielo y llorar" 
Mohammed al-Maghout

Podría decir
que hoy el cielo es un espejo
en el que se reflejan
las grises baldosas,
esas que son hoy mi único paisaje.

Aunque sería más fácil
decir que el cielo está gris
y que camino
mirando al suelo.

Quizás porque no me interese nada más
ni me interese caminar.
Quizás ayer tampoco me interesase
y quizás mañana haya olvidado
mi estado de ánimo.

Hoy me siento
como un gato sin nombre
al que han arrebatado su refugio.
Y permanece encerrado en mi garganta
un llanto por mi hogar muerto.

Quisiera poder volar
-abandonar la mirada de felino
y elevarme-
y planear contra el viento
sin temor, confiando en mis alas.

Y desde allí, en lo alto,
entonaría un canto
por mi hogar muerto.
 
© Celia Gómez   4.11.11



27 noviembre 2011

Estefanía Martín, "Temperatura ambiente equilibrada"



Temperatura ambiente equilibrada


Sorbo a sorbo bebo
el vino de mi copa.
Gota que se derrama
como un beso ardiente
al amanecer.

Luciérnagas que brillan
y solfean.
Música sintonizada
por las mariposas.

Las cenizas del infierno
invitan a no salir.
No hace demasiado calor.
No queda carmín.

Incluso en el lugar 
más caliente del mundo, 
puede refrescar, y sienta bien.
Temperatura ambiente
equilibrada.

© Estefanía Martín Sebaquevas, 2011

24 noviembre 2011

Francisco Vargas, "Teoría del círculo"



Teoría del círculo
"Ne te quaesiveris extra."
(No te busques fuera de ti). 
Persio


Nos buscamos
luchando contra los círculos concéntricos,
sorteando la niebla de los silencios que nos ocultan,
derribando las rutinas que nos aprisionan,
soportando la ingratitud del tiempo,
levantando la vista para ver más allá,
más,
más adelante,
donde nadie mira ya,
donde las cosas pierden sus formas o sus nombres.

Levantamos cada día nuestros cuerpos
con involuntaria disciplina,
y quisiéramos ser como figuras
escapadas de un carrusel
para no girar eternamente en círculos,
para encontrar otras rutas
lejos de esta fuerza centrífuga
que nos moldea con el barro de su atonía.

Y quisiéramos no pensar demasiado,
no sentir demasiado,
no esperar nada demasiado
o lo contrario: todo en exceso.

Pero llega la noche
y mis ojos se cierran,
las ventanas ocultan un ligero temblor,
sobre la faz de las tinieblas empequeñecen
y desaparecen.
Llega la noche
y soy como un muñeco de trapo,
relleno tan solo de sueños.

Mañana
volveremos a trazar líneas rectas
que nos ayuden a escapar del círculo.

© Francisco Vargas 21.11.11

23 noviembre 2011

Virginia Fernández, Ganadora del XIII Certamen de Creación Joven, Ciudad de Almería (Poesía)



Noche plateada

Encontrar ese trozo de paz
en esta tarde azul oscura,
entre las paredes amarillentas
de mi apartamento con fotos,
se me hace teóricamente difícil.

Ha oscurecido,
imperceptiblemente,
lentamente
y hoy es uno de esos días propicios para conversar
con alguien distinto a ti mismo.

Es absurdo buscar respuestas.
No las busques en los acordes desgarrados
de algún músico nacional.

Encontrar asilo en tus ojos
o vivir en tu pelo me resulta fácil
mientras la noche va dibujando su silueta.

Quiero cerrar los ojos,
pensar en la edad relativa del amor…
en el naufragio de esta noche plateada,
y lo sé, lo sé bajo esta luna,
bajo este cielo,
con las manos frías.

© Virginia Fernández, 2011

          Nuestra amiga y colaboradora Virginia ha sido elegida, por unanimidad, como la ganadora en la modalidad de Poesía del "XIII Certamen de Creación Joven, Ciudad de Almería", premio fallado esta misma semana. 
Felicitaciones Vir.

20 noviembre 2011

Celia Gómez, "Peces sonámbulos"

  
Peces sonámbulos 
         "feed your dreams to fishes
            lie about your wishes"
                           RZK
En constante balanceo
las palabras
en constante balanceo
las miradas
Los susurros se pierden
como nómadas sonámbulos
entre la negrura
buscando asilo pero dónde
Sueños y plumas y lágrimas
y mar y océano
todo tan dulce y enigmático
Súbitamente
todo es más hermoso
He renacido
de un millón de auroras
en la ciudad de nadie
sin dioses ni recuerdos
ni nombres ni reflejos
lejos de la habitación enferma
entre hilos y verdades

    © Celia Gómez 2.11.11

17 noviembre 2011

Francisca Aguirre, Premio Nacional de Poesía 2011

Desmesura
               

                                                            A Javier Statié

Dijo que no. Y el Tiempo se quedó sin tiempo.
Luego, la vida hizo una pausa
y todo pareció recomponerse
como esos acertijos infantiles
en los que sólo falta una palabra,
una palabra necesaria y rara.
Pero dijo que no. Cerró los labios
y escuchó el gorgoteo de las sílabas
luchando por vivir a la intemperie.
Dijo que no. Y el tiempo oyó el silencio.
Luego, la vida hizo una pausa.     
Y todo fue distinto: el dolor fue
más cauto, más sensato,
la lujuria lloró en su madriguera.
Y el tiempo inauguró sus máscaras:
hubo un pequeño espanto en los rincones,
temblaron los espejos agobiados
defendiendo impotentes el azogue.     
Los pájaros callaron esa tarde
y la luna brilló blanca y sin manchas.     
Ardió la noche como vieja tea
con la absurda avaricia de la muerte,
con su luto distante y pegajoso,
y un rencor resabiado y carcomido
descargó como lluvia en el desierto.
Entonces, sólo entonces,
oyó a su corazón ladrando
y se volvió despacio a los espejos
y los vio tiritar con mucho frío
y pedir compasión desde su escarcha.
Y no supo qué hacer con tanta desmesura:
cerró los labios y escuchó al silencio.

© Francisca Aguirre

La escritora alicantina ha sido galardonada por su obra Historia de una anatomía, publicada en Editorial Hiperión.

13 noviembre 2011

NOVIEMBRE


Conciencia de noviembre

El tiempo me ha regalado
un momento machadiano
mientras contemplaba
la monotonía de la lluvia tras los cristales
durante un breve descanso
en el quehacer del aula.

La mañana parecía
estar envuelta en sábanas,
intimando con los últimos sueños
que se deshacen lentamente
entre los párpados,
navegando entre charcos
sobre un mar surgido de un naufragio menor.

Hoy era necesario
mirar a través de la ventana
cuando la lluvia dejaba regueros en los cristales
para alzar los primeros brindis del invierno,
para comulgar con las breves días que nos quedan,
para tomar conciencia de noviembre.

© Francisco Vargas, 04.11.11


Noviembre ficticio

Te contemplo,
has venido cargado de sueños
y de sílabas que nadie recuerda,
con tus ojos de gato curioso
y tu boca febril de árboles rojos.

Tu barco de papel estaba ayer triste y solo
en una acera triste y sola,
hoy ya no estará
pero no te importa
porque no piensas marcharte. Lo sé.

Y también sé
que no vas a dejar de cantar nunca,
sístole y diástole,
ni abandonarás tu tristeza de luna llena.

Has dejado tu llanto en mi ventana
y he mirado la ciudad desde detrás
de tus párpados
y lo he visto todo con tu indecisión,
esas sonrisas fugaces,
los pájaros sin nombre y las luces de la noche.

Y he sentido tu soledad, tu frío,
tu pelo frío, tus caricias frías.
Pero si algún día te olvidase
yo me desvanecería en la última duna

porque no habría nadie más aquí.

Quédate conmigo o márchate,
Noviembre, márchate...

© Celia Gómez, 2011


Novembre (Noviembre)
Esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos”
Ángel González
Dosis de mantas y castañas asadas,
en este autunno invernal de Novembre.

Vaivén temporal, inestable.
Cementerios lóbregos sin visitas.
Escaparates vestidos de navidad,
y mientras tú, vienes y vas.

Casi Diciembre para muchos,
pesado Noviembre para otros.
Una voz dibuja un desierto, y
hojas disecadas aparecen en el mar.

Domingo en esta ciudad de arena.
Fotografías en movimiento,
quizás por el viento
en este autunno invernal de Novembre.


©  Estefanía Martín, 2011

*autunno y Novembre: otoño y Noviembre en italiano.


Relojes blandos

Como si los relojes fueran blandos,
Noviembre quiso detenerse
En una gota de tiempo
Descabalada mejilla abajo.

De lo demás sólo quedan tomas falsas,
Hogares con reformas,
Juguetes rotos y asustadizos.

Como si fueran blandos los relojes.

© Andrés Erreeme, 2011


Memorias de noviembre
Yo no escribo el poema,
el poema me escribe a mi.

En los mundos de tu memoria
nos lleva la corriente
y la niña de las hojas muertas sonríe.
Los edificios no quieren ser noviembre
y sin embargo, lo es en mis paredes,
en mi pelo
o en la calle dibujada de semáforos.

Desde lo alto de la azotea
siento el miedo en tus mejillas,
desde la esquina de tu mirada esquiva
y yo quiero volver a París,
sentarme en los cafés para ver a la gente pasar,
mientras los edificios me miran.

Hace frío
y es completamente noviembre
aunque no lo quieras,
en tu abrigo,
en tus ojos amueblados de viejas fotografías,
en tus labios recién descubiertos,
en este viernes.

Nuestras posibilidades eran una entre un millón
y nunca pensábamos que íbamos a envejecer,
pero allí estábamos,
nosotros,
sonrientes y mojados
y ahora, cuando llega el invierno otra vez,
esas caras tan tristes.

© Virginia Fernández, 11.11.11





Fechas

No ha quedado en pie el calendario.
Y es que pesan las promesas, los insultos,
los cafés dormidos, la piel, los besos,
los amaneceres felices, las borracheras,
los amantes rotos, mis zapatos nuevos,
las noches espumosas y las absurdas.
No resisten las hojas tanto viento
sin ser arrancadas de raíz, de cuajo,
cuando la ausencia no es pasajera,
cuando el sentimiento se despilfarra.
Desde niña supiste que esta fecha no era fortuita.
Siempre presente en la saliva de tus cuadernos,
tan preñada de corazón y de lluvia,
tan cautivadora y audaz. Tan constante.
Has tirado a la basura todos los almanaques,
ya no quedan meses en papel, sólo en tierra,
pero su nombre sigue constelando tus días.
Nunca subestimes el poder de noviembre.


© Esther Quiñones, 2011



Las Antípodas


     En el mes de noviembre, mientras que el frío se precipita aquí, sobre la industrializada ciudad de Clermont-Ferrand, al otro costado del planeta, en la misteriosa Nueva Zelanda, ven los primeros anuncios de la navidad entre mojitos y frutas exóticas.
     Probablemente, en este momento, un neozelandés (del que conozco absolutamente nada pero del que soy hermano de sangre) estará pensando lo mismo que yo: que le gustaría cambiar de aires. Quizá piense que Nueva Zelanda es un aburrimiento y que Clermont-Ferrand es una ciudad maravillosa.
     Pero esto no es nada nuevo, ocurre desde el primer átomo (en continua búsqueda, siempre insatisfecho) tanto en Europa como en Oceanía, otoño o primavera. La estupidez colectiva de necesitar lo que no tenemos. El cáncer del inconformismo.

© Julio Béjar, 2011






10 noviembre 2011

Virginia Fernández, "Interior anodino"



Interior anodino
The resultant whole exceeds
 the sum of its parts.
A mí también me ha llegado
a conmover alguna vez
tu secreto de musgo
impregnado en el aire,
parado como una fantasía
delante de mí,
tu delicadeza
que pretendía ser blanca y pura,
pero que no lo era
ni lo es.

Por eso no lo admito más,
por eso no te admito más.

Interior anodino y andrógeno,
asúmelo,
no lo es
ni lo fue.

Admítelo
y no te lamentes.

© Virginia Fernández, 2011

08 noviembre 2011

In Memoriam Tomás Segovia (1927-2011)





MASCULINO FEMENINO


Mi ser gris te redime
De tu bella cadena de contrastes
Mi lenta fuerza gris
Mi fluido peso extenso

Tu vida que se atrasa
Cosechando tus huellas
Belleza cuesta arriba
Y teje para luego
Tu vida y yo cuchicheamos
Un escalón abajo de tus ritos

Soy la alegría de una luz de un gris
Mira de cuánto ocio te descargo
Yo digo aquí lo que te sobra
Para hacer más lugar en tu memoria
La hora desasida que te guardo
Es tuya cuando quieras

Con mi ser gris te envuelvo toda
Borro el tajo brillante donde de un lado y otro
Te opones a ti misma
Impregno el lado de tu noche
De la luz que nos ciega en tu otro polo.

© Tomás Segovia.

06 noviembre 2011

Francisco Vargas, "La metamorfosis"



La metamorfosis

“Pese a lo apurado de su situación,
no pudo por menos de sonreírse.”
Franz Kafka, La metamorfosis.

Aquella noche también imaginó Kafka
cómo sería un mundo visto desde el vientre
de un simple insecto.

Aquella noche supo que hay metamorfosis
que pasan desapercibidas a los ojos
desentrenados.

Aquella noche no durmió ni una hora
mientras se arrancaba su traje de buen ciudadano
para empezar a ser
un ente sin disfraces.

Eso sí,
no pudo evitar una irónica sonrisa.

© Francisco Vargas, 26.05.11

04 noviembre 2011

Celia Gómez, "Young Cats"



"YOUNG CATS"

Y tú nunca estás.
La ciudad está llamando;
nada importa, el silencio no te hace mejor.

Me he cansado, te echo de menos.
La ciudad está llamando
y ninguna calle lleva tu nombre.

Porque somos jóvenes viviremos,
porque vivimos amaremos.
Sin más.

No entiendo tu voz y sólo quiero volar.
Quiero verte, no quiero encontrarte:
no quiero buscarte.

Suena la quinta cuerda de una guitarra.
Tengo un sueño (tengo sueño).
Mil gatos salvajes,

gatos de arena o de carne,
tracioneros, solitarios pero libres.
Hagamos algo de ruido,

porque somos jóvenes como gatos.
La ciudad está llamando. 

  © Celia Gómez.  15/10/11




01 noviembre 2011

Santi Gómez, "¿Qué ves?"



¿Qué ves?

¿Qué ves,
cuando cierras tus ojos,
ojos otoñales,
océanos delirantes,
olivos en flor,
qué ves?

¿Flagrantes rayos de sol,
colores fulgurantes,
turbias siluetas,
recuerdos del presente?

¿Qué ves,
cuando abres tus ojos,
cuando la luz te abruma,
el presente te embarga,
enloquece, emborracha,
explota?

¿Qué ves,
cuando las notas trepan por la guitarra,
los rosados dedos acarician la música,
cuando cierras los ojos
y en la belleza te sumerges?

Yo no veo nada...
Yo siento,
recuerdo,
lloro...

© Santi Gómez, 2011