30 septiembre 2011

Virginia Fernández, "El espectador"




El espectador

Sin que nada me detenga
me deslizo hacia calles
con toques de realidad fingida,
sólo siento una extrañeza
de esta vida,
afirmándome en la creencia
de ser solo espectador,
tal vez desconocido.

El paisaje que veo
a través de la ventanilla
del coche,
o el color amarillo
del atardecer,
sólo es el escenario
de la vida que habito
y de la que me cuestiono
su existencia al menos
una vez al día,
tal vez dos.

No me encuentro en mi propio cuerpo.
Esta ciudad
tiene demasiados canales,
es húmeda,
además siempre
huele a lluvia.

Me pregunto cuántos
hechos contradictorios
conviven en mi misma piel,
con los mismos labios que besan,
irremediable
y mero espectador
de mi propia vida.

© Virginia Fernández, 2011

28 septiembre 2011

Celia Gómez, "No quiero ser un androide"



 No confiaré y seguiré caminando 

        “I may be paranoid, but not an android”
                  Radiohead, Paranoid Android

No puedo vivir, no puedo morir,
los colores me aprisionan,
tiro de un fino hilo
que me lleva a la locura,
pero hay alguien ahí
para salvarme.
     Incondicional.
No confíes en las posibilidades,
no confíes, no.
Dibujo una fina línea. La olvido.
Me olvido; la ignoro.
No confíes. No confiaré.
Mejor así.
Improviso sin respirar antes.
No soy un autómata. Escucho música
de colores y veo sonrisas
de color. Es bonito así.
¿Quién pone el límite?
Yo lo pongo, yo lo rompo.
No quiero ser un androide.
No confiaré; seguiré andando.
                  
 
              © Celia Gómez,  12.9.11  
   

25 septiembre 2011

NOCHES DE ROCK



¡Despierta!

Hey, despierta, stand up!
¿No escuchas el rumor del viento,
el piar de los pájaros,
el susurro de los árboles,
el maldito despertador?

¡Levanta, despierta, retorna a la vida!
¡Enciende la radio, lávate, desayuna y cámbiate!
Sal a comerte el mundo,
cantando bajo la lluvia,
bailando bajo el sol,
¡pero no te olvides tu MP3!

Life is now dicen en el norte,
la vida es Rock, te lo digo yo.
Ponle banda sonora a tu vida,
canta, baila, grita, ¡música, maestro!

Carpe diem decían los romanos, ¿recuerdas?
Añádele pasión y música y...
¿Y? (solo de batería)
Canta, baila, vive, ¡música, maestro!

Duerme con Fear of the Dark
sueña con Sweet Dreams
despierta con Master of Puppets,
¡y no te olvides de viajar con el Barón Rojo!

Pero si en la oscuridad caes
y a nada puedes agarrarte,
recuerda este Rock
¡y retorna a la vida!

Are you alive now? She's alive! He's alive!
La Música está viva,
deja que el Rock te invada,
ponle banda sonora a tu vida y
¡música, maestro!

© Santi Gómez, 23.09.2011


Acordes

Me he perdido en el viento,
intentando
aplacar
mis sueños.

Me he perdido
y me he encontrado
en un clamor de acero.

A veces olvido
y sólo presto atención
a los acordes que escucho,
escapando de una tablatura.

Pero,
¿cómo no rendirse?
¿Cómo permanecer estable,
impasible,
ante la música, la canción,
ante el verso que surge?

Hoy hace frío. Llueve.
Y anoche murió el verano
entre acordes de rock.

© Celia Gómez, 23.09.11



Invierno de papel


Ese perdido reino del rock almeriense, 
en las noches que no duermo, bailo su música.


¿Qué hubiera sido de mí si la noche de ayer
no hubiera existido?
Repleta de figuras vestidas de negro,
perdidos,
todos ellos
y yo…


¿Qué hubiera sido de mí sin esta noche lluviosa
tras el cristal del balcón de la habitación donde vivo?
En este invierno
de papel
que existe
y me mira con ojos perplejos,
donde suena esa música,
donde no existe el tiempo.


No mires bajo esta luz usada de los focos,
de mundos amueblados
en esta nueva dimensión
porque te siento perdido,
frágil y pequeño,
bajo esta misma lluvia,
bajo este mismo cielo de acordes de rock.


© Virginia Fernández, 23.09.11




Buscando la salida
Había una salida de emergencia por aquí.”
Roy
Noches de rock, olas de metal
me asaltan en este muelle de brumas
mientras intento permanecer en pie,
permanecer erguido y no sentirme perseguido
por los efluvios de una frase entre guitarras
que amenaza con lanzarme al oscuro universo.

Y voy a ciegas, bajo condena, hacia el altar de los gritos,
me ofrezco como víctima propicia,
cordero de Satán que trae el mal al mundo.

No esperes que te diga las dulces palabras
que quieres oír, no es noche de baladas,
es noche de palabras afiladas,
de manos que enloquecen sobre el traste
y de sangre a borbotones que se agolpa
alentando un zumbido de metralla en la sien.

No esperes que esta noche sea yo,
me hermano con la consigna y la rabia,
me bendicen con espuma de cerveza
y quisiera maniatar con la tercera cuerda del bajo
a todos los engreídos poderosos
que nos desgobiernan.

Noches de rock, olas de metal,
acércame tu mano,
ayúdame a encontrar la salida de emergencia,
hoy no tenemos más opciones,
hoy vamos a conjurar el mal.

© Francisco Vargas, 23.09.2011





23 septiembre 2011

Francisco Vargas, "En el deseo"



En el deseo

No existimos
si no es en el deseo.

Como seres incompletos
que añoran una antigua plenitud.
Como un loco Orfeo que, a ciegas,
desciende a los Infiernos
al rescate de Eurídice.

Pero como su hazaña fue en vano,
así también es nuestro viaje sin retorno
hacia el centro de lo amado.

Hasta que, cercano el último día,
de tan cansados de ser incompletos,
solo nos queda el deseo de unirnos a lo eterno:
lo pleno con lo pleno.

Si no es en el deseo,
no existimos.

© Francisco Vargas, 16.09.11

22 septiembre 2011

Estefanía Martín Sebaquevas “Águila y Pez”



Águila y Pez


Escuchando música clásica
está sentada en su butaca
mirando hacia esa ventana
sin luz.

Un Águila sin alas,
Un Pez sin mar.

Acercándome a ella,
sonríe y sólo quiere abrazarme.
Su primera visita en años,
me dice.

Pez en su mar,
Águila con alas.

Sentada junto a su butaca
estoy escribiendo este poema.
Manta sobre sus piernas, feliz e inocente.
Canción clásica que no deja de sonar.


© Fany Martín, 2011

21 septiembre 2011

Andrés Erreeme, "Náufragos urbanos"



Caminaban, como dos almas en pena,
hasta el borde de la ciudad,
a sus pies, las aceras se acabaron,
se perdió el rastro que dejaban.

Se durmieron, abrazados a un recuerdo
con un verso entre las manos.

Nubes y claros. Es otoño en el infierno.
Náufragos urbanos.
Siempre a merced del viento.

Con el alba, regresaron al trabajo.
Ocho horas en un banco
entre dos calles cruzadas.
Sin café, sin tabaco y sin diario.

Mendigaban, dando gracias a los cielos
con un verso entre las manos.

Nubes y claros. Abrazando una maleta.
Náufragos urbanos.
En un banco de madera.

© Andrés Erreeme, 2011

19 septiembre 2011

Francisco Vargas, "Ausente"



Ausente 
Paris, je pense à toi.

Si esta noche
no me acordara de ti,
respiraría la soledad que atenaza mis sábanas,
leería versos que florecen luminosos
en la tierra baldía de la penumbra que deja tu ausencia,
en el eco marchito de mi sombra,
o cerraría los ojos
para dar tributo al sueño.

En mi habitación
las cosas respiran como todas la noches,
entonan su sinfonía de tranquila materia,
ajenas permanecen a las idas y venidas
de tus recuerdos,
de tus caprichosos silencios,
de tu mutismo enjaulado
mientras pisas las calles de una ciudad lejana
que ya no me pertenece,
mientras la lluvia te cala y se confunde
con tus lágrimas o las mías.

Si esta noche
no me acordara de ti,
si esta noche no fueras tú,
yo subiría a la nube más alta
para llamarte a través del viento
con voz de luna nueva.

© Francisco Vargas, 12.09.11

17 septiembre 2011

Virginia Fernández, "Tarde de verano"



Tarde de verano



Miro al cielo,
sólo por el placer de mirar al cielo.
Una conexión silenciosa y tranquila
se abre paso entre las nubes.

Escucho música
y es lo más parecido que tengo de escuchar
tu voz.
A decir verdad
no tiene nada que ver con tu voz,
pero qué más da.

El temblor de mis manos
y una voz que está ciega
impregnan la tarde,
así como el aire mece mi hamaca,
así como oscurece lentamente,
mientras,
nuestros labios sin moverse se hablan.

© Virginia Fernández, 2011


14 septiembre 2011

Francisco Vargas, "Los nombres con que te nombro"



Los nombres con que te nombro

La brisa lánguida
se cuela por el balcón semiabierto
y hace balancearse la cortina,
se posa sobre mi espalda insomne,
insufla bruma de septiembre
en la habitación en calma.

Las sombras proyectan con desgana
el discurrir de las horas nocturnas
en la pared contraria, inventan historias
allí donde las derrotas ya no se cuentan,
donde los dones de los dioses
se marchitaron.

Al amanecer,
el pájaro de la madrugada
borrará las cifras del sueño,
aventará los nombres con que te nombro
y dejará estelas húmedas
al paso de sus alas.

© Francisco Vargas, 13.09.11 pasada la media noche.

13 septiembre 2011

Celia Gómez, "Dónde"



DÓNDE

"Dime pronto el secreto de tu existencia"                                                          
Vicente Aleixandre, Quiero saber


Espero a que llegue el otoño,
no importa cuándo sino cómo, nada importa, no te detengas.
Ven pronto,
te amo,
luz o sombra o destierro,
tú: mar, vida, muerte, veneno, deseo,
imperiosa cadencia que me llama,
yo: alma perdida que va a morir en tu reflejo.

Como estrellas dormidas, como nebulosas dormidas,
como aire dormido,
como labios dormidos...¿dónde?
¿Dónde, dónde, dónde, dónde
desaparece el horizonte y los límites se diluyen como espejismo?
Dime dónde empieza tu ser, dónde comienza todo.
Colores y espejos y plumas azules;
     he aprendido a volar.
No importa el vacío, no importa el olvido,
no importan esferas que giran sin saberlo,
tus ojos guardan un secreto,
quimera radiante, desvelo sin marca en la piel,
busco tu nombre; éste me arrastra.
Dédalo o corazón, son lo mismo.
El espacio tiembla, el mar lo envuelve todo...
tú eres el mar, tú eres el universo,
música, brizna, necesidad y latido, amor, tierra, espejo, alma,
pluma, detalle, forma, mensaje...
     Dime quién eres.
Te espero. Sabes dónde encontrarme.
Te busco. Como instante o párpado temeroso
te encuentro en un atardecer que es sonrisa,
en una estrella que es lágrima,
en un pasillo,
aquí o allí,
no importa. Ven pronto, extraño, feliz,
viento, golondrina, voz, pausa, cristal.
¿Existes
o te he soñado?
Ven, ven,
boceto, líneas voraces, arena, lámpara, bramido,
danza, existencia más allá de la nada,
ven, te necesito,
respiro de tu voz, el olvido acaricia la puerta.
Ahora y siempre, estallido de sombras,
luz donde renuncio a la tierra como colibrí asustado...
No, no,
no vengas.
       

        © Celia Gómez,  15.8.11 


11 septiembre 2011

Francisco Vargas, "Entre la penumbra y el tiempo"



Entre la penumbra y el tiempo

Entre la penumbra y el tiempo
nos sentimos exiliados en este mundo
común y corriente,
tan poco dado a la belleza auténtica,
a la belleza sin comercio.

Esta noche llego cansado a ti,
he perseguido tu mejor tú,
el que no sabes que está en ti,
ese que no revelan las miradas
que codician un salto al vacío,
un labio tuyo de diamante,
una réplica, una máscara,
pero que se olvidan de ti
porque no te conocen como yo te conozco.

Entre la penumbra y el tiempo
me acerco lentamente hasta ti
con un temblor de manantiales y de tierra removida
y veo cuanto eres,
cuanto me haces ser,
cuanta amada imperfección
hay tras esa máscara
que esta noche permanece olvidada
lejos de ti, lejos de nosotros.

© Francisco Vargas, 05.09.2011


10 septiembre 2011

Virginia Fernández, "Extraña y vacía"



Extraña y vacía

"There's so much left in the air so much to tell from a stare
there's so much left to defend but I am no fun"
"Walk Away From The Sun"-Seether-

Me gusta este silencio autómata,
sencillo,
el cosquilleo que empieza aquí,
justo donde estoy,
y va mucho más allá de mi propio cuerpo,
se desliza hacia ese precipicio oscuro
que intuyo a unos metros,
metálico horizonte que dibuja unas líneas
al final del pasillo.

Un teléfono está sonando
en tu barrio sucio y universal,
una vez
tal vez son demasiadas.

Escúchame ahora,
antes de que deje de existir,
antes de  que me diluya
en el caótico otoño,
en la calle que grita al asfalto,
donde siempre pierdo.

Suena un teléfono
a lo lejos
y es como la lluvia
que nunca esperas,
extraña
y vacía
en esta ciudad que se busca en los mapas
y siempre se pierde.

© Virginia Fernández, 2011

08 septiembre 2011

Celia Gómez, "Inestable"



INESTABLE

El cuchillo no corta,
las cuerdas están desafinadas como aliento
oxidado; las palabras no llegan
pese a que los ojos siguen
llorando arena.

Olvidar no tiene sentido.
Sentir, tampoco.

Las agujas se clavan, lentamente,
segundo a segundo, y nadie se da cuenta
de que las fotografías en blanco y negro
se aparecen cada vez más borrosas
y lejanas.

Y la garganta está dormida,
pero el silencio no consigue
desnudar sus miedos.


                © Celia Gómez 7/9/11

06 septiembre 2011

Francisco Vargas, "Septiembre"


Septiembre 
“no quiero un otoño sin haber volado”
Gabriela Bruch

Salgo al balcón
y el aire me hiere
con ese olor frío de mar lejano
y de inminente septiembre.

Atrás queda el verano,
una vez más
me perdí en un mundo ideal,
pero el tiempo es terco
y nunca se toma vacaciones,
los calendarios no dan tregua,
las estaciones se suceden
y los ojos se cansan de mirar
lo que tantas veces han visto.

Pagamos con la única moneda
que el tiempo acepta: el olvido.

Una vez más, septiembre,
con su olor frío de mar lejano,
se cierne sobre nosotros.

© Francisco Vargas, 05.09.2011