30 junio 2011

Francisco Vargas


PLANETA AMARILLO YLL
 (YELLOW LOVE LAND)

No me detengo,
no me dan miedo las distancias,
vuelo hasta el sol que declina en tu espalda,
pues más allá de las órbitas que nos rigen,
más allá de las ventanas, de los encierros,
de las golondrinas que no vuelven,
más allá de cada amor que caduca,
hay millones de años luz
en cada instante de calma
y es tan amarillo el deseo
que en ti respiro...

Más cerca de mí,
amor universo en expansión,
más cerca de ti,
fuerza de gravedad que me retiene.

Más cerca, más.
Con el ímpetu de dos derrotas
que se saben inevitables.

No existen las distancias
en este lecho insomne que nos cobija,
no importan leyes físicas ni humanas,
mientras se eclipsan las sombras
en el horizonte de tus labios
confortado por la calidez amarilla
de tus palabras o tus silencios.

© Francisco Vargas, 25.06.2011


27 junio 2011

"In the Mood for Love". Homenaje



Historias que no pasan de moda


Bajo la luz quemada,

tienen frío los ojos con que buscas.
-Luís García Montero-
En los parques que conozco
las flores hacen poemas
con palabras que te dije.

Me gusta el silencio
que se forma
sin rencores sutiles
bajo esta luz quemada.

Hay una historia de amor
aunque ya no se lleve
pero que hace a las personas felices.

Y somos jóvenes y guapos
con una imagen estereotipada
en habitaciones urbanas con fotos
donde pasamos el tiempo.

© Virginia Fernández, 2011


Historias que no pasan de moda II

Flores que crecen,
cada vez más deprisa,
y aún así me es insuficiente.

No sé que historias no se llevan,
la verdad es que tampoco me importa,
pues quererte es suficiente, da igual la forma.

El tiempo pasa y no pasa.
El reloj se detiene y acelera.
Tú lo descontrolas.
Tú me descontrolas.

La juventud pasa, es cierto.
Se nos va, es cierto.
Sin embargo…
Juntos volvemos a ser jóvenes,
bajo esa luz quemada.

Y así es como cuido tu silencio.

© Estefanía Martín Sebaquevas, 2011


  Palabras azules
Je lui dirai les mots bleus
Les mots qu'on dit avec les yeux.
Te hablaré sin palabras,
de latido acelerado,
te hablaré, ojos sólo,
sin palabras.

Te diré lo que me importas.
Desviaré la mirada,
te volveré a mirar
y quizás te pida perdón.

Mi sonrisa te dirá
lo que las palabras no alcanzan.

Y tú quizás no escuches
mis palabras mudas,
o quizás no me respondas,

aun así,
yo te seguiré dedicando
las palabras azules.

© Celia Gómez, 2011

25 junio 2011

Celia Gómez



BESOS DE LUNA
Como los besos de diente a diente solo.
Vicente Aleixandre
                   I
Tus dientes blancos como promesa,
como veneno que me muerde la mente.
Tus dientes blancos como charco de luna
y besan y desgarran en sueños.

Destello sin arena, mano al anochecer
que no duele si están tus dientes.
Teclas de piano que cantan, besan, lloran
y muerden dejando cicatriz rota.

Me llaman, llaman, llaman tus dientes.
No puedo.



                   II
Si pudiera llegar hasta la Luna
escalando por el cielo azul azabache,
si pudiera llegar a ese lecho
de azucena melancolía,

desde allí te mandaría recuerdos de mi olvido.
Desde allí te buscaría con mi telescopio de astros,
desde allí te soñaría, soñando, soñando,
te soñaría en la luna de porcelana.

Desde allí sería yo,
estando -sin estar- tan lejos, lejos, lejos,
lejos, tan lejos de ti.

© Celia Gómez, 2011

23 junio 2011

Francisco Vargas



Caricia
No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido.
Nada más amado
que lo que perdí
.
Joan Manuel Serrat

La primavera cumple sus días
mientras se deshoja en el calendario,
el sol arrebata sus horas,
tus ojos hablan locuaces
-no tus labios-
en este estático mediodía.

Me pregunto si lo sabes...

Hemos escuchado muchas canciones
y ninguna hablaba de nosotros,
hemos alzado muchas veces la cabeza
y nos hemos encontrado el vacío.

Esta ciudad tiene riveras que nos alejan,
cornisas en donde danzan los miedos
y calles de paso
donde se agrietan los besos.

Te preguntas si lo sé...

No hay respuestas.
Una caricia tan solo
nos abre un infinito de mundos posibles.

© Francisco Vargas, 21. 06. 2011

21 junio 2011

Dedicated to Virginia Woolf


Descripción de una noche de niebla


I feel certain I am going mad again.
I feel we can't go through another of those terrible times.

-Virginia Woolf-

Hay una imagen complaciente en mi mente
entrando en el agua, deslizándose.
La niebla de anoche me inunda el cabello aún,
y no veo,
pero sé que soy yo.

Hay sombras que se cruzan conmigo,
sólo aparece una imagen de un muchacho que ríe
y palabras que nos dijimos con los ojos.

Hay una música que no nos llega
de un grupo que nadie conoce
y bailamos.
Y sé que esta noche es incurable
porque soñamos con suicidarnos.

Este poema es sólo una pausa.

© Virginia Fernández, 18.06.11



Virginia Woolf


Leer literatura de mujer  
en el pasado era algo prohibido.

Hoy leer literatura de mujer,
o para algunos, literatura feminista 
es algo habitual.

Estar tomando unas cañas,
y que un grupo musical te haga revivir, 
a una de ellas, a Virginia Woolf,
es algo que ha ocurrido.

Una mujer que luchó por vivir,
vivir sin ayuda. 
Tener su propia casa,
su propia habitación, su propia vida. 
Ser ella su propia dueña.

Tener una habitación propia.
Repleta de palabras, repleta de verdades.

Y un día, a las orillas de un río,
con sus bolsillos llenos de piedras,
decidió viajar a otro lugar, siendo Noche y Día. 
Sin pedir permiso.


© Estefanía Martín Sebaquevas, 2011


17 junio 2011

Salvemos La Molineta



Balada del viejo molino de La Molineta


El viejo molino sin aspas
resiste entre convulsiones
de cemento
en esta ciudad con mar
y sin alma.

Vuela en noches sin luna
sobre los tejados
siguiendo con sus ojos de piedra
el falso verdor adoquinado
de la Rambla.


Se pregunta
por dónde respira la tierra
que con tanto afán ocultamos
bajo nuestras pisadas
de hombres inconscientes.


Espera
desde su silencio anquilosado
que las manos
de todos los almerienses
formen una gran cadena de verdes augurios,


una barrera
contra las máquinas,
contra los muros estériles de ladrillo,
contra el asfalto
con que el dinero ahoga la vida.

La tierra nos llama,
el viejo molino,
que no destruyeron los años,
quiere latir con su pecho de aire
y ser símbolo
de ciudadanos libres reinando por siempre
en un sueño de todos
llamado La Molineta.


© Francisco Vargas, 2011






Atardece en La Molineta


Los caminos se pierden bajo el Sol del sur,
descubriendo horizontes desconocidos
que esconden grutas y balsas.
En ellas florece el musgo y da vértigo
pasear por su borde.

Por aquí se respiran
historias de fantasmas que viven
en el antiguo caserón abandonado,
ese que fue escenario de una película
y que el tiempo
ha dejado maltrecho.


Caminar y perderse,
y con perderse
encontrarse


en este lugar tranquilo inundado
por la música de la brisa,
en el que gorriones y distintas aves
parecen tocar las nubes
saboreando el mar naranja
del atardecer en la tierra del Sol.


© Celia Gómez, 2011




La Molineta

La tarde enmudece de colores
mientras ve caerse a trozos la ciudad,
tengo frío,
el color se torna rojizo
y una suave brisa roza mi cara.

Allí al fondo,
en la parte alta de la ciudad
algo se ha roto,
una grieta que no se ve
y una multitud a la que nadie oye
alza las manos al unísono.


Como telón de fondo
un escenario con vistas
y una antigua casa
a punto de desfallecer.


La tarde enmudece de sonidos,
de luz,
y pienso
con tímida torpeza
¿Qué nos queda?
Extrañamente hermoso
su paisaje me mira.

 
© Virginia Fernández, 2011






La puerta de atrás de mi casa


Por la puerta de atrás de mi casa
hay una salida a lo urbano:
cemento, ladrillo, calzada, ruido...
paisaje humano.


Es una ventana por la que no me hace falta salir
para respirar el aire:
saber que tengo una salida es suficiente;
me calma la sangre.


En los días en los que vago inerte,
su verde pinta mis preocupaciones de tranquilidad;
un cielo abierto y sin fronteras
que marcha ajeno al resto de la ciudad.


Por sus caminos
me pierdo,
aunque lo más habitual
es que en ellos
encuentro


rincones donde leí mil páginas,
donde escribí otras tantas,
lugar al que me pude agarrar
fuese cual fuese el momento.


Fue, por la puerta de atrás de mi casa,
donde confesé mis dudas;
con la que estoy en deuda ahora
siempre que la paz me inunda.


De lo poco que me queda,
que me acaricia,

este sitio de mi recreo,

por el que todavía,
y a pesar de mi edad,
-quizás esta sea la palabra adecuada-
juego.

© David del Monte, 2011






Sin muros, verás
 

Almería, vista desde arriba,
camina, duerme, sueña.
Las estrellas forman palabras,
pensamientos, cadenas
uniendo cielo y tierra. 

La arena se desliza,
me roza, me conquista,
y me quedo allí, mirándote,
sonriéndote, bailándote.

Escribo, dibujo, callo.
Sé si ríes, lloras, ardes;
pero para no abandonarte,
necesito manos que me alcen.
Y no son otras que las tuyas.


© Estefanía Martín Sebaquevas, 2011










Conan y Los Bárbaros (versión poema)

Foco de atracción turística. Puestos de trabajo.
Unión y turismo, conciencia y pan a la boca.
Pasado, presente y futuro. Progreso y desarrollo.
A poquito a poco. Indiana Jón.
Restaurantes aledaños, hoteles con el encanto
de los antiguos cortijos burgueses,
turistas de piel roja dejándose las libras,
viviendas vacías, progreso y paisaje,
ciudadanos viviendo de su tierra,
tiendecitas de postales sin impacto,
bares con fotos de Arnold Chachonaguer,
de jinetes que vinieron del oeste
de la diva del cine de los años sesenta.

Pasotismo almeriensista, falta de luces,
licencias municipales, tan legales, tan idiotas,
qué bárbaras las bacaladas empresariales.
 

Plaza de la Catedral, John Lennon, 800 balas,
arquitectura del agua, Mesón El Gitano,
Steven Spielberg, pajaritos por aquí, José Sancho,
Claudia Cardinale, aljibes y Cable Inglés,
Steve Mcqueen, bosque de pitas, Henry Fonda,
Eastwood, Lee Van Cliff, Brigitte Bardot,
Barón Munchausen, Patton, Lawrence de Arabia,
Escuela de Artes, barrio de Pescadería,
O’Toole, José Luis Estévez, Raquel Welch,
La Rambla, Chiquito de la Calzada, Juan Megino,
Sean Connery, Cerro de San Cristóbal, próxima apertura,
¿Mande? ¿Sigo? ¿A what? ¿Casa Museo del Cine?

Vendedores de humo a puerta fría,
tapitas de pincho de martillo mecánico,
Don Quijote en lo alto de un cerro
con más razón que un santo.


© Andrés Ramírez, 2011


Imágenes pertenecientes a Domingo Leiva y colectivos en defensa del parque de La Molineta para Almería.

06 junio 2011

Virginia Fernández

 
Camino sin luz
We stayed up that night
It was cold in the north…
Don't remind me
Time to go

-Three fish-

N
o tengo proyectos ni vida,
no tengo sueños
ni siquiera creo que exista esta noche
llena de falsas esperanzas
sin palabras que no quieren recordar,
sin estaciones de tren con despedidas.

Pon una luz que siga aquí en pie a mi lado
que alumbre este camino,
déjala aquí,
cerca, 
que yo la pueda tocar
y apaga la luz cuando te vayas.

© Virginia Fernández, 2011
 
 
 
Pertenencias

N
o puedo ser gata,
pero me acurruco en tu espalda.

No soy yo 
ni mi cuerpo está contigo.

No soy yo,
ni mi sombra,
mas te pertenezco.

© Virginia Fernández, 2011

01 junio 2011

Celia Gómez

Exacto

Tus ojos exactos,
suspiro de luna,
parece que se te hubieran escapado del Universo,
de lo último y único,
del más hondo secreto inconsistente
     de la nada.

Parece como si fuesen de sueño,
tus ojos, sacados de las calladas arenas
donde los nombres no existen
y la sombra no ilumina.

Cómo entenderte si eres el entendimiento
en sí mismo, el pensamiento,
penumbra o espada,
la luz con la que todo flota y se desvanece.
El enigma, las escaleras, el fin
y el principio...

Cómo, si eres
    exacto.
 
 
Bramido azul

Las olas se besan,
blancas, eternas, coronadas de espuma,
entrechocando intempestivas.
Se extienden intentando abarcar toda la arena
y vuelven, como corazón, al seno del líquido espejismo.

En el rompeolas dos gatos descansan,
bañándose con los últimos rayos que el Sol ofrece,
ya escondiéndose por el poniente;
al otro lado, su hermana Luna sopla fresca brisa...

    ¿qué es el mar?

Estoy lejos de casa, andando
por calles cuyos nombres no conozco, pisando baldosas
que nos alejan de la tierra que nos vio nacer.
Y mientras las gaviotas dibujan líneas en el azul etéreo,

yo escribo un poema en el aire,
en la brisa, en las flores, en la memoria,
en la sal que corre por mis venas...
   
    ¿qué es el mar?

Estoy lejos de casa,
o quizás el bramido azul
    sea mi hogar.

©  Celia Gómez, 16 de Abril de 2011

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