28 febrero 2011

CINES DE CALLE


 Cines a pie de calle

Y
a no quedan cines a pie de calle
y la ciudad ya no
se sabe azul transparente,
ni siquiera se para a contar
las hojas que caen
en otoño del árbol del Paseo,
ni a mirar la ventana del cielo
cuando le da por llorar,
fotografiar ese preciso momento en el que las gotas
se suicidan golpeando contra el asfalto,
tan pequeñas.

Aquel viejo cine de barrio
lamenta el paseo de los transeúntes
que apenas recuerdan el aire misterioso
que lo envuelve,
su fachada sombría.

Y anhelando ese pasado
apenas sin darse cuenta
un muchacho de mirada triste
observa ese viejo cine,
esa antigua vocación,
mientras siente correr por las venas
la magia: el contacto con la ciudad.

© Virginia Fernández, 17.02.11



Teatro Apolo

Y
a no se hacen
Los cines como antaño.
Tan solo un pequeño teatro
Alejado de las naves comerciales
-donde todo cartel es enfermizo-
Abre una vez por semana
Para proyectar nuestros recuerdos
En versión original subtitulada.

Ni siquiera venden palomitas
-siempre fueron mero adorno-
Pero al salir puede estar lloviendo
Y el contacto con la ciudad
Es ya inevitable.

Frente al teatro, dos esculturas
De hombres-simio desnudos
Contemplan nuestra escena.

Tienen el gesto a un tiempo
Reflexivo y distraído.
Tal vez se diviertan,
Tal vez solo estén cavilando
La muerte de este viejo tesoro.

© Andrés Ramírez, 2011 


26 febrero 2011

Francisco Vargas, "Ser otro"


Ser otro

¿Has deseado, alguna vez,
ser otro?

Caminar por calles desconocidas,
humedecidos los hombros
por otras lluvias y otras lágrimas.
Mirar las cosas por primera vez
con ojos que aprenden en cada instante
el modo exacto de contemplar.
Descubrir el ángulo adecuado que enfoca
cada espacio más allá de la evidencia
y lo aisla de su cotidiana forma.

Moldear tu presencia entre los otros,
tocar con lazos invisibles
a los transeúntes, a las nubes,
a los últimos vagidos de la tarde.
Librar mudas batallas de gestos,
ser sombra de otros cuerpos,
encontrar el eco perdido
en la llamada de otra piel,
soporte de los besos que nunca se dieron.

¿Ser otro,
alguna vez, has deseado?


© Francisco Vargas, 20, enero, 2011


23 febrero 2011

Ana Robles


SILENCIO 

Miles de ojos se salen de sus órbitas,
los bellos de la piel no descansan,
el jaleo del silencio desborda sus mentes,
no hay quejidos, no hay palabras, no hay dolor...
El peso del mundo los aprisiona,
las mentes se vacían, la sangre es escarcha.
No suenan tambores, no hay susurros, no hay nada,
aún así, miles de ojos se siguen saliendo de sus órbitas.
Y yo me pregunto:
¿Para qué, si solo ofrecen la espalda?

© Ana Robles, 2011

EN MI INTERIOR

En los serenos ríos de mi sangre
flotan las hojas secas de la inseguridad,
pero el oxígeno de mi alma las arrastra
y, con la ayuda del crecido sentimiento, desaparecerán .

Mi interior se adornará de luces,
mi corazón se encargará de mantenerlas encendidas.
Ya nada ni nadie provocarán la oscuridad,
y la profundidad de mis entrañas estará protegida.

Siento cascadas de armonía en mis adentros,
y, aunque las fieras intenten impedirlo,
nunca más permitiré que me inunden con su aliento.
Y jamás... ¡Jamás! Me vestiré con el harapo del lamento.

© Ana Robles, 2011

21 febrero 2011

POESÍA Y DENUNCIA



LADRIDO (Niños Soldado)

C
uando se pierde la infancia
entre los brazos del miedo
con las manos atadas
al ladrido de un rifle,
no existe diferencia
entre tener los párpados
abiertos o cerrados
y los ojos son como espejos
que impiden ver el camino y no hay forma
de escapar de esta fiebre del mundo
o árido infierno;

cuando la mirada ha presenciado
horrores sin nombre
y se está solo en la marea de sangre
que asfixia las sienes,
el eco pregunta
por la familia y los amigos
que murieron acribillados.

El enemigo se acerca:
el miedo es tu estigma;
matar, tu cometido.

"Venganza", les susurran,
"véngales", sisean.
Y tus uñas escarban
en el interior de la conciencia
buscando un por qué,
intentando comprender.

Son soldados para aquellos
que les robaron el alma y los sueños...
Tan sólo son Niños.

© Celia Gómez, 2011



PATERAS

Arriban ateridos desde el hambre;
Desde la bota sobre el cuello vienen,
A lomos de una gélida intemperie
Que se alza desbocada igual que un lobo
Con alma de salitre y voz de espuma.
Desde un saqueo antiguo, enjutos, llegan
Ligeros de equipaje, mas colmados
De sueños de horizontes sin confines,
Buscando hallar su pan de cada día,
Un lecho al fuego, libre, y sólo encuentran
Escuálidas migajas con resabio
A gueto, explotación e indiferencia.

© Rafael León, 2011


PERSONAS, NO PAPELES
                            
cuando el expediente
y no la persona que porta el expediente
es protagonista

cuando el pasaporte
y no la persona que porta el pasaporte

cuando el certificado el comprobante la cláusula
la tarjeta de créditos
la carta de recomendación
el documento
                        Y no la persona

cuando el caratulado y no la cara
la solicitud el legajo la libreta
el boletín
el artículo el inciso el sello
el registro de las personas
                                            y no la persona

siemprepapeles  nuncapersonas
son los protagonistas de lo que pasa

cuando es el vale el que vale
y no la persona que lleva el vale
cuando son los papeles los que actúan
mueven frenan ordenan por nosotros

cuando son los papeles los que hacen y deshacen
decretan absuelven indultan
disuelven  resuelven por nosotros

cuando los papeles nos presentan y representan
señoras y señores hay que parar
mirar urgente para atrás y preguntarnos:
¿en qué fecha nos cayó el vencimiento del alma?
¿quién decretó en asueto al corazón?
¿cómo declararon la prescindibilidad del trato fraterno?
¿cuándo caducó el compromiso
de crecimiento individual y comunitario
y en qué trámite andábamos
que no nos dimos cuenta
o tiempo
para entender que somos nosotros
los que hacemos el papel
y NO que los papeles hagan y deshagan por nosotros?

son personas las que hacen
personas las que faltan
son personas y no papeles los que hacen falta

¿o qué clase de papel quisimos elegir
o elegimos sin querer
                                     para vivir?

© Rubén Vedovaldi, del libro  Culturicidio en Argentiniebla (1991). 



MONTE DE PIEDAD

Si las fuckturas
pusieron precio a tu cabeza
y empeñaste hasta la huida
si no hay Obra Social
si te aburren la tele y el Mubarak
si perdiste el salvavidas
y el cuerpo del tesoro
o si ella celebra
la despedida
y no tienes con quien confesarte
ya sabes dónde me tienes
niño precioso
15€
Venus

© Julio Béjar, 2011

18 febrero 2011

POESÍA Y REVOLUCIÓN





REVOLUCIÓN
"Se a vida te dá limões, faz limonada"
Dicho portugués.


Te dije Occidente,
Túnez,
Egipto,
tiranos de obscena mirada.

Te dije injusticia,
rabia,
congoja,
reyezuelos ungidos de dinero.

Te dije muchedumbres,
gritos,
asaltos,
millones de gargantas al unísono.

Te dije Libertad...

Tú me contestaste,
simple y llanamente:
REVOLUCIÓN.

© Francisco Vargas, 01.febrero.2011



PLAZA DE TAHRIR 

el 11 de febrero
del año 2011
cuando en la plaza de Tahrir
comenzaba a cambiar el mundo
o al menos nos cabía esa esperanza
y las ratas de siempre mientras tanto
seguro conspiraban en las sombras
tratando de que todo
las aguas desatadas
volviesen a sus cauces
colmadas de cadenas
estancadas
en las televisiones españolas
-al cabo no era el régimen de Castro-
retransmitían otras cosas
asuntos que sin duda
eran más importantes
para una democracia
pendiente a todas horas
de princesas de barrio
una isla de patéticos babosos
-perdón quise decir de los famosos-
corazón corazón Belén Esteban
programas de cocina
y cornudos venales
¡viva la información
de plena actualidad e independiente!

© Rafael León, 11.02.2011 

14 febrero 2011

POESIA Y AMOR



POR TI

El mundo sigue girando
para ti,
danzando en un completo
sin sentido
delirante en su reflejo.

Las aceras siguen
soñando,
la música no cesa
y la luna espera
tan sólo para ti.

Las rosas florecen
y los cielos se apagan,
el invierno
ve que su último suspiro
se extingue,
dando paso a los días
sin tempestad.

Los pensamientos nacen
y las sonrisas se nutren
de aire; para ti.

El mundo sigue girando
y nada es distinto;
el cielo en su inmensidad,
no es distinto.
Los acordes son iguales que ayer
y los ríos fluyen,
las calles duermen,
los relojes laten,
igual que ayer.

Pero todo se ha detenido,
el tiempo no existe
en el regazo de tus sueños
tranquilos de febrero.

Las estrellas aladas te sonríen
y los días serán sonoros
y las noches a la intemperie
extenderán su manto
de azul oscuro, velando
rosas blancas en su esencia,
cantando con cuerdas
de violonchelo...
     Por ti.

© Celia Gómez, 2011



YO NO LE ESCRIBO AL AMOR

Yo no le escribo al amor
porque sería un malgasto,
me vería como intentando atrapar la luna
desde este agujero en el que me siento
tantas veces tú sabes cómo.

Yo he decidido que no le escribo al amor
porque prefiero hacerle otras cosas,
por ejemplo
se me ocurre,
antes que escribirle,
hacerle el amor al amor
cuando se deja
con una caricia,
con un beso
o con una mirada.

Yo es que cuando le escribo al amor
pienso que nunca llego,
que se me escapa entre sus sonrisas
y es por eso que prefiero decirle algo
al desamor,
a la desesperanza
o a la derrota de no tenerte.

Así
cuando yo le escribo al desamor
lo hago como medicina ante esta tos sin ti
como remedio a esto que me has hecho,
perdón,
como remedio a esto que me he hecho
y que no tiene ya remedio:
el vivir una vida sin ti
después de verte.

© David del Monte, 2011




LA NOCHE TIENE MIL OJOS

Yo también quiero que me enseñes el infinito
Y poder contarte las cosas que no le cuento a nadie.
La noche tiene mil ojos
y cuando estoy sola
aún están conmigo tus veintisiete años,
tus ojos oblicuos
y el tacto de tus manos.

La noche es una montaña rusa
con sentimientos y contradicciones
y cuando te alejas silencioso
aún me eres
y te soy con mis miradas impermeables
y mis caprichos de media noche.

Esta noche tiene mil caras
y te cuento lo que no te digo
cuando estás cerca,
todo aquello que me callo,
que no soy yo, ni siquiera tú,
que no existimos en nuestros cuerpos,
que sólo tenemos miedos
y noches que nos llenan de silencios.

© Virginia Fernández, 2011




SIN EVIDENCIAS

A veces la evidencia no basta
y no es suficiente el hecho
de dar un nombre y una forma exacta,
lineal, tangible a la realidad.

Hay cielos color de canela,
despertares tibios con aroma de café,
manos como espinas o un NO que traspasa
la conciencia y te hace frágil o más fuerte.

Allá la vida se las componga
con sus normas no escritas, sus mutaciones,
sus revoluciones y sus divinos misterios.

Aquí, tan cerca de tu pecho,
acariciando tu nombre, tu forma exacta,
rotunda, plena y única de ser...

Sólo aquí, tan cerca de ti,
son más evidentes las evidencias.

© Francisco Vargas, 10.02.2011

12 febrero 2011

Celia Gómez, "Color"


COLOR

A Fran

El antiguo barco del despertar
inunda con sus olas
las arenas del sueño,
invocando al sol de nuevo,
borrando el silencio
de esta oscura luna.

Renace el piar alado
entre el descampado salvaje
que reluce con su intenso verdor
         primaveral,
aún sin golondrinas azabaches.

Y prosigue el constante fluir
de la vida, somnoliento
en un sonoro silencio de voces,
bosque sinfónico, guardián
del que brota un eterno cantar.

¡Colores, color!
El inmenso techo azul que nos cubre,
anhelado por las áridas montañas
de este paisaje dorado.
Allá, a lo lejos, destellan
las mariposas blancas del almendro
iluminado por el cenit agrio.

Y mientras, en el mar se confunde
             el horizonte,
sumergido en la sangre del tiempo
bajo el fugaz resplandor de un astro,
que marca un principio o fin
de algo llamado “ahora”,
de algo llamado “nombre”...

Imperfecta cadencia
de amantes deshojados que callan,
ocaso infinito.


© Celia Gómez, 08.02.2011


09 febrero 2011

ESTAMPAS DE CIUDAD

Primera estampa. 

ALMERÍA CENTRO

El atardecer se retira
asustado por las luces eléctricas,
pintando sombras en las paredes,
dando forma a grafitis de humo,
dejando constancia de su arte callejero
capaz de hipnotizar a noctámbulos
y búhos de vigilante mirada.

En la plaza del Ayuntamiento, siempre en obras,
han alzado telones que imitan
la fachada original con impoluta perfección
y la esconden
mostrando las líneas marcadas de un ideal.

Una columna de corazones surtidos
en forma de eslogan
invita al visitante a degustar
los tópicos de la tierra: mar, alcazaba, naturaleza,
tapas, sol... Y nada.

El centro de esta ciudad tiene
rumores perdidos de la lengua de Alá,
el gesto de un bostezo y el escudo de armas
de un castellano que llegó
hasta donde pone límites la mar.

Ajena a la historia, soberana de su presente,
una joven deambula
sin dirección exacta,
y sus pisadas se alojan
en la soledad empedrada de la calle Cervantes.

© Francisco Vargas, 12.enero.2011

Segunda estampa.


EN EL PASEO DE LOS TRISTES (GRANADA)

En el paseo de los tristes
hay una mano que se aleja en un otoño alargado
que consume la primavera.

Una paloma blanca vuela bajo
cansada de mensajes de paz y de ser símbolo de la esperanza,
se deja llevar melancólica, dada por vencida.

Los sapos no buscan más libélulas
que echarse a la boca
y eructan llenas de desidia
los suspiros que llenan un pecho hinchado
de quereres perdidos y vasos medio vacíos.

En la vereda, el pato gime ahogado,
afónico, tosiendo al pedazo de periódico
que anuncia que este año los cerezos
no vestirán más de blanco las bodas.

Entre tanto, unos gusanos agarrados
a un muro mohoso empedrado
junto a las lágrimas tendidas del río Darro
montan fortín en su crisálida
encerrándose ante ese mundo del que le han hablado,
sin querer ser mariposa.

En el paseo de los tristes
hay un invierno que puede con todo
en el que los reptiles 
parecen lagrimar en un pestañeo.
La lagartija huye, dejando de ser estatua,
ante su paso agachado.

Y a un lado,
unas paredes encaladas
que pierden al visitante,
muestran entre sus recovecos
un alto de loma moldeado con arcilla
que ve pasar otra alma mísera,
consumida por una vida desatendida,
en otro paseo triste.

En el paseo de los tristes. 

© David del Monte, 29 enero 2011.

Tercera estampa

Asomada a una calle (Almería)

“Una frontera invisible separa el barrio del resto de la ciudad 
y a uno le gana la impresión de violar algo, 
como de irrumpir en terreno prohibido…” 
Juan Goytisolo. La Chanca (Almería). 1962.


Las calles de esta ciudad
no me hablan de algo intrascendental,
ni siquiera comentan por casualidad
cómo se caen los colores como de una postal
cuando llega el otoño.

El café de la esquina de mi casa
barre de nostalgias la Avenida de Cabo de Gata
que se llena de hojas en blanco que no saben
cómo explicar
y unos ojos lacrimosos se lamen las heridas.

Una frontera invisible se empieza a levantar
en esa línea imaginaria de la calle,
justo en la esquina,
separando dos barrios
en los que hay gritos que nadie oye.

Las calles de esta ciudad son paisajes
a contraluz que se entremezclan con una música
lejana,
y yo aquí como testigo anónimo de su lenguaje observo.

© Virginia Fernández, 08.02.11

06 febrero 2011

Francisco Vargas, "Gestos"



Gestos

Te contemplo descuidadamente
cuando transitas por los pasillos alejando
la rutina de los días,
cuando abres la ventana y respiras el ruido
sin que te ofenda,
cuando miras más allá de mis párpados
y adivinas la presencia del verso
que aún está por escribirse.

Tus gestos son una suma de equilibrios
en la cuerda floja en que nos amamos.

Te contemplo para huir muy lejos
de mis miedos y mis carencias,
de mis soledades cuarteadas por la sombra,
de mis recuerdos que se niegan
a permanecer en el pasado,
de mis preguntas afiladas en el torso de la noche.

Te contemplo
mientras trazo tu cuerpo en el poema
y presiento que un gesto tuyo podría cambiar mi mundo.


© Francisco Vargas, 15.enero.2011

04 febrero 2011

01 febrero 2011

Virginia Fernández, "Extracto de algunas descripciones"

 
Extracto de algunas descripciones

C
omo el asfalto de esa calle
que espera su llegada
anticipando los pasos de una vida
que es vivida con el tacto de sus manos
y de sus sueños.
Como el mar embravecido por la ira
o un suspiro que no habla.

Como el reflejo de las olas en una lupa
o el vaivén de un pequeño corazón,
como el desierto,
como el viento o un susurro.

Como una flor de plástico en una tumba,
como el hielo.

Así fue nuestra vida, desubicada.

© Virginia Fernández, 2011.