21 septiembre 2011

Andrés Erreeme, "Náufragos urbanos"



Caminaban, como dos almas en pena,
hasta el borde de la ciudad,
a sus pies, las aceras se acabaron,
se perdió el rastro que dejaban.

Se durmieron, abrazados a un recuerdo
con un verso entre las manos.

Nubes y claros. Es otoño en el infierno.
Náufragos urbanos.
Siempre a merced del viento.

Con el alba, regresaron al trabajo.
Ocho horas en un banco
entre dos calles cruzadas.
Sin café, sin tabaco y sin diario.

Mendigaban, dando gracias a los cielos
con un verso entre las manos.

Nubes y claros. Abrazando una maleta.
Náufragos urbanos.
En un banco de madera.

© Andrés Erreeme, 2011

3 comentarios:

  1. Una descripción total y absoluta de una realidad cotidiana en nuestras calles. Los distintos bancos son sus casas. Como todos tienen una vida, y eso a veces se olvida.

    Me gusta. Aprobado. P.A. :D

    PD: Incluso en el lugar más caliente del mundo puede resfrescar, y sienta bien.

    Beso :)

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  2. Sigo este blog desde hace un tiempo. Y tengo que decir que tu estilo poético me ha encantado.

    Felicidades Andrés.

    Saludos,
    Mario

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  3. Fany, me gusta tu post data.

    Mario, mil gracias. Sigue siguiéndonos. ;-)

    Abrazos a los dos.

    Andrés.

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