22 agosto 2011

Francisco Vargas, "Virgen del Mar"


Virgen del Mar

Almería duerme sola
despeinada por el viento.
Almería huele a sal,
a geranios y a romero.
Una niña cruza calles
a deshora, a destiempo.
Camina con pies descalzos
y un gemido gris de huesos.
Esa niña tenía manos
de dulce candor moreno.
Almería va devanando
la fría seda del sueño.
* * *
Nadie la ve ni la mira.
La niña no tiene cuerpo
ni mandiles ni collares.
No tiene andares tiernos
ni palabras ni sonrisas
para lucir en el puerto.
Esa niña tenía trenzas
de coral en el cabello
y unos ojos como lunas
del color del desierto.
Almería no sabe cantes,
solo coplas de silencio
que se agarran a las rejas
de los balcones abiertos.
* * *
La niña dejaba estelas
de caracoles eternos
y frotaba con esencias
a los niños despiertos,
que a la mañana siguiente
serán angelitos buenos.
La niña evoca dulzuras
de un paisaje con huerto
entre aromas rizados
de un mar soñoliento,
donde duermen los cráneos
de los barcos y los muertos.
Almería tiene un río
que se hunde en el suelo,
como una vena de sangre
que atraviesa el pecho.
* * *
¡Niña sola, sola y niña!
La niña, virgen de un templo,
venus nacida entre olas.
Madre de los marineros,
con volantes de arena
y corona de luceros.
Almería ya amanece
entre azules inquietos.

© Francisco Vargas, de "Romancero Nuevo de Almería", 2011


1 comentario:

  1. Oh Fran, this is lovely, It remainds me FGLorca´s Poem, Congratulations and kisses from Vir..miss you...xxx

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