25 agosto 2011

Francisco Vargas, "Romance remoto"



ROMANCE REMOTO

Por los caminos perdidos
una procesión de indalos
entre nubes de otro tiempo.
Vélez Rubio y Vélez Blanco
aún no saben de sus nombres
ni del color de sus campos.
Atrás quedan las cuevas
con los párpados cerrados,
la luz pinta en las paredes
claroscuros de retablo.
Las mujeres trenzan flores
atrapadas con esparto.
Avanza la comitiva
por los quebrados barrancos.
Un resonar de cuernos
Presidiendo va el paso,
el torrente lo cierra
un triunfo de sagitarios.
Por los caminos perdidos
llegarán al camposanto
entre matojos marchitos
y curiosos lagartos.
Llevaban un cuerpo muerto
y una máscara de barro
con caracolas azules
y hermético tocado.
La máscara esconde un rostro
de agudo mirar arcano,
labios de palabras sabias,
consejos de un saber claro.
Sereno rostro que aullaba,
con voz de lobo lejano,
las verdades de la luna
y los colores de mayo
ante las manos cruzadas
de cualquier enamorado.
Sentencias de mejor noche
y de seno fecundado.
Curaba cada herida
con el dorso de su mano
y con un dedo expulsaba
muchos espíritus malos.
La joven sacerdotisa,
nacida en un remanso,
de belleza primitiva
con ardores de verano.
Murió una noche extraña
de temblores y de rayos.
En la tierra de los muertos
esperando está un anciano.
Viste pieles de serpiente
y mata de pelo blanco,
montando vino un caballo
con los cascos de Pegaso.
Orando con voz solemne,
en la tierra va escanciando
lluvia de vino amargo.
Su mano tiembla en la curva
de su potente cayado.
              * * *
Las cabellos de la joven
huelen a jardín quemado.
En una urna de bronce
sus cenizas se mezclaron
con burbujas sorprendidas
y sangre de toro bravo.
El silencio de la tarde
no lo violaron los llantos.
Había un revuelo de pájaros
por las nubes del pasado.
© Francisco Vargas, de "Romancero Nuevo de Almería", 2011


4 comentarios:

  1. "El silencio de la tarde
    no lo violaron los llantos.
    Había un revuelo de pájaros
    por las nubes del pasado."

    ResponderEliminar
  2. Francisco, me alegra ver que alguien se atreve a hacer poemas de este tipo, tan cuidados y con tanto esmero, siguiendo la tradición romancerística de nuestro país que tan buenos frutos ha dado desde sus orígenes en la E.M., y de paso que se recupere el imaginario de Almería como tierra poética.

    "La joven sacerdotisa,
    nacida en un remanso,
    de belleza primitiva
    con ardores de verano."

    ResponderEliminar
  3. Me gustan mucho tus romances y además están muy logrados. Enhorabuena y ánimo para continuar con ellos.
    Un abrazo jefe, ya te daré noticias más concretas...

    ResponderEliminar
  4. Unos poemas deliciosos Francisco.

    Mi enhorabuena,

    Miguel

    ResponderEliminar

Nos interesa tu opinión.