11 enero 2011

Francisco Vargas, "Eclipse"





Eclipse

Mientras andamos con prisas
y envolvemos trozos de felicidad
en papel de regalo,
en el cielo se besan los astros.

Ocupados en nuestros quehaceres,
rituales fugaces en el tiempo,
olvidando el latido profundo
de la Tierra, que nos viste y desviste
del nacer al morir.

Complacidos en amar y desamar,
trepando como hiedra en el árbol
que nos cobija, rendidos a los sentidos,
absurdamente triviales,
ajenos al declinar de la luz.

Mientras decíamos hola y adiós,
inmersos como medusas
en nuestro afán cotidiano,
en el cielo se besaban los astros.

© Francisco Vargas, 4. enero. 2011

4 comentarios:

  1. Somos insignificantes partículas de polvo, motitas de ceniza que se pierden en la vastedad del universo. Y aun así cómo ardemos en un beso, cómo la fuerza de un abrazo puede eclipsar durante un instante eterno la más resplandeciente de las estrellas.

    Abrazos.

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  2. Me gustaría haber visto el eclipse... >.<
    Estamos tan ocupados con nuestras efímeras vidas, que nos olvidamos incluso del Sol que nos vio nacer...
    "Mientras el sol desde su trono vigila y dicta;
    el ser humano es solo un parpadeo de todo lo que ha visto."
    saludos

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  3. Importante hallazgo el del beso de los astros. El tiempo es maleable y subjetivo, y a veces estamos demasiado ocupados para darnos cuenta de lo esencial de la vida.
    Tu poema tiene la virtud de demostrarlo y ponerlo de manifiesto. Un acierto.

    Un abrazo.

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  4. Mientras andamos con prisas,
    mientras decimos hola y adiós,
    mientras,mientras,mientras....
    alrededor nuestro suceden cosas maravillosas que somos incapaces de ver porque la ceguera de lo cotidiano no nos deja.¿Pero sabes una cosa?
    Para poder ver esas maravillas están tus poemas.
    Gracias,gracias y gracias.

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