30 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Adagio"

ADAGIO (Décima)

Lento, calmo, tardo, el día
nace -como nace el verso-
en un mundo siempre inmerso,
desde su gris lejanía.
Nos brinda la compañía
de tanto esplendor ufano.
Con tales gestos, tu mano
mide distancias al lento
fluir grave del firmamento...
¡Chi va piano, va lontano!


© Francisco Vargas, 2011

27 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Razón del poema"



Everything we feel deeply must be expressed.”
Hans Hartung

RAZÓN DEL POEMA (Décima)

Certero, negro revuelo
de espirales, con figuras
que representan, seguras,
su condena y su consuelo.
Lírico, dulce desvelo,
ocaso de madrugada...
Fingida pupila helada
en su mirada sin Norte.
¡Sentir, vibrar sin que importe
la desnudez traicionada!

© Francisco Vargas, 2011

25 diciembre 2011

DICIEMBRE




Invierno
Es demasiado bello para ser verdad

A lo lejos se pierde
la esperanza
en este mar blanco del invierno,
gravedad que me sostiene
en el mes de Diciembre.

El invierno es de color blanco
mientras a lo lejos se pierden
los sueños.

Sal a correr niña indefensa,
haz vibrar los árboles
que no quieren entender.

Me gustaría traspasar
el asfalto
que se abre hacia el abismo,
no te acerques,
esta canción
es sólo
un paisaje desconocido.

El amor es una enfermedad,
una tormenta negra
en una estación equivocada,
como el invierno
mientras a lo lejos
en las copas de los árboles
los mapas se pierden.

© Virginia Fernández, 2011



Mañana de diciembre

Al final he vuelto al principio:
he empezado de nuevo
y vuelven los contornos borrosos de tu cuerpo
y no sé cuál es tu nombre
porque son tantos.
Así que te llamaré Quimera o Silencio
o Caricia o de cualquier otra forma.

Esta mañana de diciembre
desearía no haber despertado
porque anoche soñé que me pensabas
y no éramos tú y yo, sino nosotros
y era bonito.

Y eran tus manos, tu rostro:
tus ojos, tu sonrisa,
tan distintos y arropadores...

Ahora escribimos juntos
un poema sin destinatario.
Que sea para las nubes o para ti
o para mí o para ella o para ellos
(todos no, pero ellos)
o para nadie.

Me he independizado de mi corazón
y esto no es más que una excusa.

© Celia Gómez, 2011

22 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Breve instante de vida"



Breve instante de vida

Un breve fulgor, de repente,
parece iluminar
un trecho del camino
que se había olvidado,
y vuelve a cobrar vida
la imagen hecha añicos
de un sueño perdido.

A través de la luz cegadora
es posible abarcar
la cintura de la memoria.

Pasado el instante,
¿quién no dirá entonces
que el tiempo lo cambió todo?

© Francisco Vargas, 15.12.11

20 diciembre 2011

Estefanía Martín, "Puerta de atrás"


Que por la puerta de atrás
ya hace frío de enero,
y luego a media voz mientras llega febrero.
Ahora sonríe que fueron sombras de lejos.”
Color morao (Grupo almeriense)
Puerta de atrás

El bar que frecuento
me espera y quiero bailar.
Otra forma de abrazar.
Fanta de limón y poesía.

Puerta de atrás
echada con llave.
El sonido de los zapatos
deja un sello en cada una de las calles
nocturnas en las que te besé.

Abrazo convertido en bufanda
de mi cuerpo. No siento frío.
Descubro otra forma de abrazar.
Y la puerta de atrás
estará prohibida. Siempre.

© Estefanía Martín, 2011

18 diciembre 2011

"ANYWHERE, BUT HOME..."



Anywhere but Home


Pasean tranquilamente
como dos enamorados
el día y la noche
cogidos de la mano

Esferas radiantes
engranajes de sombras
temblorosas

Caminando
yo les vi
el día y la noche
atrapados en un sueño

El cielo rezumaba azul
como los ojos de un ángel
que me mira

y que no cese esa mirada
Con temor huye el aliento
y no sé por qué

Ahora me voy
y me quedaré
en cualquier lugar
al que pueda llamar hogar

Nos vemos donde sea


© Celia Gómez 7.12.11



En una ciudad


En una ciudad
sumida en la más absoluta oscuridad
viven mis ojos depredadores
y las certezas escondidas en mis labios.

En esta ciudad en penumbra
vivo pensando,
preguntándome…
por esos sueños blancos,
demasiado pronto oscurece…
y es oscuro el color del mar.


Sombra inexplicable
que sonríe.
No sonrías,
aléjate o
déjame mirarme
en tus ojos asustados.

Sombra estéril de niña asustada
me siento morir
cuando a la noche faltas.

Niña asustada,
en algún lugar
me sentiré morir
cuando esto que estoy sintiendo
ya no tenga ningún remedio…
y sea verdad.

© Virginia Fernández, 2011

15 diciembre 2011

Celia Gómez, "Lookin' to your eyes, to your old eyes"


lookin' to your eyes, to your old eyes

                                            "Babe
                                                         You don't have to be afraid
                                                         In my eyes
                                                        Babe
                                                         Don't be ashamed"
                                                                                                         BABE-RZK
Está lloviendo
y hace frío y tengo miedo
Está lloviendo
y hace frío y tengo miedo
pero él dice
no tienes que tener miedo
en mis ojos
no te avergüences

Está lloviendo
pero no debo tener miedo
Y estoy mirando a tus ojos
I'm looking to your eyes
to your old eyes

Párpados cerrados
ya no siento el frío
párpados cerrados
ya no siento las miradas.

© Celia Gómez 27.11.11

12 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Paisajes después de la batalla"



Paisajes 
después de la batalla


Beirut

Hay una calle en Beirut
donde una muchacha
ya no se asoma a la ventana.
Antes solía asomarse
con el pelo recién lavado,
con ojos brillantes
y un ligero rubor dorado.

Cuando todo era como antes.

Mientras caía la tarde
sus ojos se esforzaban
leyendo un libro en francés
que compró hace mucho tiempo,
cuando podía permitirse leer libros
y contemplar puestas de sol.

Antes de que el rayo de la metralla
incendiara la ventana
en la que solía asomarse
en una calle de Beirut.

*   *   *


II 
Et in Arcadia Ego 
(Escenas de Bagdad liberado)

Los minaretes de Bagdad se yerguen
contra un cielo crepuscular,
-es momento de oración,
no se puede perturbar la voz de Alá-,
y en sus cúpulas se reflejan
la sombras de los aviones que mandaron
los libertadores del otro lado del mundo.

Del cielo puede venir,
ya todos lo sabemos,
mil años de paz o mil años de infierno.

La guerra iba en serio,
- ¿qué duda cabe?-
si no que le pregunten a las viudas,
a los niños con piernas y brazos amputados,
a los jóvenes cuya memoria
ya solo es un retrato con un lazo negro.

Antes y después
les prometieron el paraíso,
antes o después de ser mártires o prisioneros
o sombras que van y vienen
en una callejuela sin valor estratégico
pero que voló por los aires
por designios aún no conocidos.

Los pueblos vencidos
son como pájaros caídos en tierra;
su carne será el abono
con el que crecerán las alas
de una nueva generación.

Y ahora,
¿quién podrá decir en Bagdad
yo también he vivido en Arcadia?

*   *   *



III 
Chronotopia (Rostros de Kabul)

Un hombre de cuerpo enjuto
se pasea por las ruinas con su mercancía de globos,
-prohibidos en tiempos de los talibán-.
Su rostro de ayer, su mercancía de hoy,
configuran un extraño paisaje
en el rastro cansado
que va dejando entre ruinas
y casquillos de bala amontonados.

El pastor, la niña de la cara sucia
que va a por agua a la fuente,
el escritor de cartas, 
el pulidor de pucheros,
la mujer que cocina y calla y pare y calla,
todos los rostros de Kabul que no tienen nombre
          ni pasarán a la historia
ni serán primeras páginas en los diarios
          ni sabrán jamás explicar
por qué Kabul es toda huesos y heridas
y edificios derruidos, palmeras entre muros
          de grandes palacios.

Antes que el tiempo y la arena
borre tantas cicatrices,
antes que el metal de las ametralladoras
y los obuses se oxide y no se aprecie
ya dónde y por quién fueron construidos
              y pagados,
antes de que todo parezca
que vuelve a la normalidad,
yo quisiera ponerles nombre
a todos los rostros
en los que aún hay paisajes vivos
            en Kabul.

© Francisco Vargas, 12.12.11

Imágenes tomadas a partir de la exposición fotográfica de Simon Norfolk: "Genocidio, Paisaje, Memoria" 
(Almería, Centro Andaluz de la Fotografía, diciembre, 2011) 

10 diciembre 2011

Pliyo Senpai, "El tótem es solo el principio"



El tótem es solo el principio
 
Nadamos en la misma pecera,
metáforas dispersas en la niebla
respirando bajo un mismo tótem protector.
 
Aquí estamos todos nosotros
bajo el cristal de la vida,
y la vigilia de ese tótem pasivo
que es nuestro baluarte,
y nuestro libertador.
 
Identificados con nosotros mismos
y con los otros peces,
individuos iguales ante la ley del tótem,
sin importar nuestro sexo,
nuestra etnia,
personas jurídicas, pero también peces
metáforas en constante cambio
nadando bajo el mar de nuestra historia,
que es nuestra pecera,
nuestros límites,
nuestro universo de infinitas posibilidades.
 
La pecera da vueltas
y nosotros seguimos nadando
por la corriente del presente,
hacia un futuro incierto.
 
Aquí hay violencia de clases,
donde los grandes se comen a los chicos,
mientras la palabra pasiva del tótem,
observa la fugacidad de la vida,
y nos guarda, y nos cobija
en el mar abierto del tiempo
que nos queda por delante.
 
El tótem es el principio,
ley del derecho natural.
 
Nosotros somos el medio,
la energía del cambio,
para hacer que el agua de esta pecera
tenga oxígeno suficiente para cada individuo.
 
Que sin oxígeno los peces mueren
y hace falta mucha vida, mucha vida
para luchar contra tanta violencia
de tantos nombres y tantas caras distintas.
 
 © Pliyo Senpai, 2011

07 diciembre 2011

David del Monte, "Madrid tiene los brazos caídos".



MADRID TIENE LOS BRAZOS CAÍDOS


Madrid tiene los brazos caídos
como las ramas de sus árboles
que se arrastran en sus parques
periurbanos, desnudas,
buscando un poco de aire limpio.

Su horizonte se perfila blanco
tras las nieves de hace un par de días
y las calles caminan arrecidas de frío,
como el trato de sus gentes:
seco, tosco y brusco,
que dice en su primera vez
un visitante. 

Se prepara Madrid para otra guerra,
olvidados ya los fusiles y las escopetas,
y se viste de lana
mientras otros tiempos mejores,
no tan lejanos, aparecen en la memoria
ahora que sus gentes
luchan cada día con sus monederos,
calculadora en mano,
en un símil por su existencia.

En Madrid, donde el propio vaho
parece tener frío de las bocas
y se resbala en un grito
por entre la escarcha de sus noches,
en cada atardecer
se pinta de nuevo el cielo
y nace el rosa, el naranja
y el amarillo y el rojo
como si fueran su vez primera.
 

Llegó ya el frío a Madrid,
como una ola, dicen los telediarios,
pero yo la siento tan distinta
a esas que me enseñaste
que sobrevivo
a estos brazos caídos
recordando tu mar,
tu cielo, tu calor,
tu verdadera ola
de agua mediterránea
caliente, templada
y tibia.

© David del Monte, diciembre 2011.

05 diciembre 2011

Francisco Vargas, "Mind the gap"



Londres: Aviso al viajero

Procure no perderse
en esta Babilonia cordial,
recuerde no molestar,
manténgase a su derecha,
no mire fijamente a la gente,

no hable con voz demasiado alta,
no sea estridente en el reír,
cuidado con el hueco
y por encima de todo:
no se enamore en Londres.

London: Notice to travelers

Try not to get lost
in this cordial Babylon,
remember not to disturb,
keep to the right,
do not stare at people,

do not talk too loud,
do not laugh loudly,
mind the gap
and above all:
do not fall in love in London.


© Francisco Vargas, 2011

03 diciembre 2011

Virginia Fernández, "Mundo aparente"



Mundo aparente

Por la puerta de atrás escapo
a varias vidas que no me pertenecen,
me elevo en la ignorancia de la juventud
recién muerta
y escapo a otros mundos
llenos de sutilezas que se borran
entre la niebla,
que no me dejan ver.

La puerta de atrás me ofrece
otro mundo posible,
con lágrimas en los ojos
me sumerjo en tinieblas borrosas
y paisajes turbulentos de ladrillo
agresivo,

adiós
        adiós…. quiero desaparecer.

Con los ojos inexpresivos te recibo
mundo aparente,
fue un sueño,
no quiero puertas de atrás
ni vías de escape,
porque me pierdo
y mis ojos siguen soñando despiertos.

© Virginia Fernández, 2011

01 diciembre 2011

Nicanor Parra, Premio Cervantes 2011



AUTORRETRATO

Considerad, muchachos,
Este gabán de fraile mendicante:
Soy profesor en un liceo obscuro,
He perdido la voz haciendo clases.
(Después de todo o nada
Hago cuarenta horas semanales).
¿Qué les dice mi cara abofeteada?
¡Verdad que inspira lástima mirarme!
Y qué les sugieren estos zapatos de cura
Que envejecieron sin arte ni parte.

En materia de ojos, a tres metros
No reconozco ni a mi propia madre.
¿Qué me sucede? -¡Nada!
Me los he arruinado haciendo clases:
La mala luz, el sol,
La venenosa luna miserable.
Y todo ¡para qué!
Para ganar un pan imperdonable
Duro como la cara del burgués
Y con olor y con sabor a sangre.
¡Para qué hemos nacido como hombres
Si nos dan una muerte de animales!

Por el exceso de trabajo, a veces
Veo formas extrañas en el aire,
Oigo carreras locas,
Risas, conversaciones criminales.
Observad estas manos
Y estas mejillas blancas de cadáver,
Estos escasos pelos que me quedan.
¡Estas negras arrugas infernales!
Sin embargo yo fui tal como ustedes,
Joven, lleno de bellos ideales
Soñé fundiendo el cobre
Y limando las caras del diamante:
Aquí me tienen hoy
Detrás de este mesón inconfortable
Embrutecido por el sonsonete
De las quinientas horas semanales.



De Poemas y antipoemas (Santiago, Nascimento, 1954)

29 noviembre 2011

Celia Gómez, "El cielo es un espejo"



El cielo es un espejo triste

"Mi llanto es azul de tanto mirar al cielo y llorar" 
Mohammed al-Maghout

Podría decir
que hoy el cielo es un espejo
en el que se reflejan
las grises baldosas,
esas que son hoy mi único paisaje.

Aunque sería más fácil
decir que el cielo está gris
y que camino
mirando al suelo.

Quizás porque no me interese nada más
ni me interese caminar.
Quizás ayer tampoco me interesase
y quizás mañana haya olvidado
mi estado de ánimo.

Hoy me siento
como un gato sin nombre
al que han arrebatado su refugio.
Y permanece encerrado en mi garganta
un llanto por mi hogar muerto.

Quisiera poder volar
-abandonar la mirada de felino
y elevarme-
y planear contra el viento
sin temor, confiando en mis alas.

Y desde allí, en lo alto,
entonaría un canto
por mi hogar muerto.
 
© Celia Gómez   4.11.11



27 noviembre 2011

Estefanía Martín, "Temperatura ambiente equilibrada"



Temperatura ambiente equilibrada


Sorbo a sorbo bebo
el vino de mi copa.
Gota que se derrama
como un beso ardiente
al amanecer.

Luciérnagas que brillan
y solfean.
Música sintonizada
por las mariposas.

Las cenizas del infierno
invitan a no salir.
No hace demasiado calor.
No queda carmín.

Incluso en el lugar 
más caliente del mundo, 
puede refrescar, y sienta bien.
Temperatura ambiente
equilibrada.

© Estefanía Martín Sebaquevas, 2011

24 noviembre 2011

Francisco Vargas, "Teoría del círculo"



Teoría del círculo
"Ne te quaesiveris extra."
(No te busques fuera de ti). 
Persio


Nos buscamos
luchando contra los círculos concéntricos,
sorteando la niebla de los silencios que nos ocultan,
derribando las rutinas que nos aprisionan,
soportando la ingratitud del tiempo,
levantando la vista para ver más allá,
más,
más adelante,
donde nadie mira ya,
donde las cosas pierden sus formas o sus nombres.

Levantamos cada día nuestros cuerpos
con involuntaria disciplina,
y quisiéramos ser como figuras
escapadas de un carrusel
para no girar eternamente en círculos,
para encontrar otras rutas
lejos de esta fuerza centrífuga
que nos moldea con el barro de su atonía.

Y quisiéramos no pensar demasiado,
no sentir demasiado,
no esperar nada demasiado
o lo contrario: todo en exceso.

Pero llega la noche
y mis ojos se cierran,
las ventanas ocultan un ligero temblor,
sobre la faz de las tinieblas empequeñecen
y desaparecen.
Llega la noche
y soy como un muñeco de trapo,
relleno tan solo de sueños.

Mañana
volveremos a trazar líneas rectas
que nos ayuden a escapar del círculo.

© Francisco Vargas 21.11.11

23 noviembre 2011

Virginia Fernández, Ganadora del XIII Certamen de Creación Joven, Ciudad de Almería (Poesía)



Noche plateada

Encontrar ese trozo de paz
en esta tarde azul oscura,
entre las paredes amarillentas
de mi apartamento con fotos,
se me hace teóricamente difícil.

Ha oscurecido,
imperceptiblemente,
lentamente
y hoy es uno de esos días propicios para conversar
con alguien distinto a ti mismo.

Es absurdo buscar respuestas.
No las busques en los acordes desgarrados
de algún músico nacional.

Encontrar asilo en tus ojos
o vivir en tu pelo me resulta fácil
mientras la noche va dibujando su silueta.

Quiero cerrar los ojos,
pensar en la edad relativa del amor…
en el naufragio de esta noche plateada,
y lo sé, lo sé bajo esta luna,
bajo este cielo,
con las manos frías.

© Virginia Fernández, 2011

          Nuestra amiga y colaboradora Virginia ha sido elegida, por unanimidad, como la ganadora en la modalidad de Poesía del "XIII Certamen de Creación Joven, Ciudad de Almería", premio fallado esta misma semana. 
Felicitaciones Vir.

20 noviembre 2011

Celia Gómez, "Peces sonámbulos"

  
Peces sonámbulos 
         "feed your dreams to fishes
            lie about your wishes"
                           RZK
En constante balanceo
las palabras
en constante balanceo
las miradas
Los susurros se pierden
como nómadas sonámbulos
entre la negrura
buscando asilo pero dónde
Sueños y plumas y lágrimas
y mar y océano
todo tan dulce y enigmático
Súbitamente
todo es más hermoso
He renacido
de un millón de auroras
en la ciudad de nadie
sin dioses ni recuerdos
ni nombres ni reflejos
lejos de la habitación enferma
entre hilos y verdades

    © Celia Gómez 2.11.11

17 noviembre 2011

Francisca Aguirre, Premio Nacional de Poesía 2011

Desmesura
               

                                                            A Javier Statié

Dijo que no. Y el Tiempo se quedó sin tiempo.
Luego, la vida hizo una pausa
y todo pareció recomponerse
como esos acertijos infantiles
en los que sólo falta una palabra,
una palabra necesaria y rara.
Pero dijo que no. Cerró los labios
y escuchó el gorgoteo de las sílabas
luchando por vivir a la intemperie.
Dijo que no. Y el tiempo oyó el silencio.
Luego, la vida hizo una pausa.     
Y todo fue distinto: el dolor fue
más cauto, más sensato,
la lujuria lloró en su madriguera.
Y el tiempo inauguró sus máscaras:
hubo un pequeño espanto en los rincones,
temblaron los espejos agobiados
defendiendo impotentes el azogue.     
Los pájaros callaron esa tarde
y la luna brilló blanca y sin manchas.     
Ardió la noche como vieja tea
con la absurda avaricia de la muerte,
con su luto distante y pegajoso,
y un rencor resabiado y carcomido
descargó como lluvia en el desierto.
Entonces, sólo entonces,
oyó a su corazón ladrando
y se volvió despacio a los espejos
y los vio tiritar con mucho frío
y pedir compasión desde su escarcha.
Y no supo qué hacer con tanta desmesura:
cerró los labios y escuchó al silencio.

© Francisca Aguirre

La escritora alicantina ha sido galardonada por su obra Historia de una anatomía, publicada en Editorial Hiperión.

13 noviembre 2011

NOVIEMBRE


Conciencia de noviembre

El tiempo me ha regalado
un momento machadiano
mientras contemplaba
la monotonía de la lluvia tras los cristales
durante un breve descanso
en el quehacer del aula.

La mañana parecía
estar envuelta en sábanas,
intimando con los últimos sueños
que se deshacen lentamente
entre los párpados,
navegando entre charcos
sobre un mar surgido de un naufragio menor.

Hoy era necesario
mirar a través de la ventana
cuando la lluvia dejaba regueros en los cristales
para alzar los primeros brindis del invierno,
para comulgar con las breves días que nos quedan,
para tomar conciencia de noviembre.

© Francisco Vargas, 04.11.11


Noviembre ficticio

Te contemplo,
has venido cargado de sueños
y de sílabas que nadie recuerda,
con tus ojos de gato curioso
y tu boca febril de árboles rojos.

Tu barco de papel estaba ayer triste y solo
en una acera triste y sola,
hoy ya no estará
pero no te importa
porque no piensas marcharte. Lo sé.

Y también sé
que no vas a dejar de cantar nunca,
sístole y diástole,
ni abandonarás tu tristeza de luna llena.

Has dejado tu llanto en mi ventana
y he mirado la ciudad desde detrás
de tus párpados
y lo he visto todo con tu indecisión,
esas sonrisas fugaces,
los pájaros sin nombre y las luces de la noche.

Y he sentido tu soledad, tu frío,
tu pelo frío, tus caricias frías.
Pero si algún día te olvidase
yo me desvanecería en la última duna

porque no habría nadie más aquí.

Quédate conmigo o márchate,
Noviembre, márchate...

© Celia Gómez, 2011


Novembre (Noviembre)
Esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos”
Ángel González
Dosis de mantas y castañas asadas,
en este autunno invernal de Novembre.

Vaivén temporal, inestable.
Cementerios lóbregos sin visitas.
Escaparates vestidos de navidad,
y mientras tú, vienes y vas.

Casi Diciembre para muchos,
pesado Noviembre para otros.
Una voz dibuja un desierto, y
hojas disecadas aparecen en el mar.

Domingo en esta ciudad de arena.
Fotografías en movimiento,
quizás por el viento
en este autunno invernal de Novembre.


©  Estefanía Martín, 2011

*autunno y Novembre: otoño y Noviembre en italiano.


Relojes blandos

Como si los relojes fueran blandos,
Noviembre quiso detenerse
En una gota de tiempo
Descabalada mejilla abajo.

De lo demás sólo quedan tomas falsas,
Hogares con reformas,
Juguetes rotos y asustadizos.

Como si fueran blandos los relojes.

© Andrés Erreeme, 2011


Memorias de noviembre
Yo no escribo el poema,
el poema me escribe a mi.

En los mundos de tu memoria
nos lleva la corriente
y la niña de las hojas muertas sonríe.
Los edificios no quieren ser noviembre
y sin embargo, lo es en mis paredes,
en mi pelo
o en la calle dibujada de semáforos.

Desde lo alto de la azotea
siento el miedo en tus mejillas,
desde la esquina de tu mirada esquiva
y yo quiero volver a París,
sentarme en los cafés para ver a la gente pasar,
mientras los edificios me miran.

Hace frío
y es completamente noviembre
aunque no lo quieras,
en tu abrigo,
en tus ojos amueblados de viejas fotografías,
en tus labios recién descubiertos,
en este viernes.

Nuestras posibilidades eran una entre un millón
y nunca pensábamos que íbamos a envejecer,
pero allí estábamos,
nosotros,
sonrientes y mojados
y ahora, cuando llega el invierno otra vez,
esas caras tan tristes.

© Virginia Fernández, 11.11.11





Fechas

No ha quedado en pie el calendario.
Y es que pesan las promesas, los insultos,
los cafés dormidos, la piel, los besos,
los amaneceres felices, las borracheras,
los amantes rotos, mis zapatos nuevos,
las noches espumosas y las absurdas.
No resisten las hojas tanto viento
sin ser arrancadas de raíz, de cuajo,
cuando la ausencia no es pasajera,
cuando el sentimiento se despilfarra.
Desde niña supiste que esta fecha no era fortuita.
Siempre presente en la saliva de tus cuadernos,
tan preñada de corazón y de lluvia,
tan cautivadora y audaz. Tan constante.
Has tirado a la basura todos los almanaques,
ya no quedan meses en papel, sólo en tierra,
pero su nombre sigue constelando tus días.
Nunca subestimes el poder de noviembre.


© Esther Quiñones, 2011



Las Antípodas


     En el mes de noviembre, mientras que el frío se precipita aquí, sobre la industrializada ciudad de Clermont-Ferrand, al otro costado del planeta, en la misteriosa Nueva Zelanda, ven los primeros anuncios de la navidad entre mojitos y frutas exóticas.
     Probablemente, en este momento, un neozelandés (del que conozco absolutamente nada pero del que soy hermano de sangre) estará pensando lo mismo que yo: que le gustaría cambiar de aires. Quizá piense que Nueva Zelanda es un aburrimiento y que Clermont-Ferrand es una ciudad maravillosa.
     Pero esto no es nada nuevo, ocurre desde el primer átomo (en continua búsqueda, siempre insatisfecho) tanto en Europa como en Oceanía, otoño o primavera. La estupidez colectiva de necesitar lo que no tenemos. El cáncer del inconformismo.

© Julio Béjar, 2011