27 julio 2010

Francisco Vargas, "En la gruta" (Sorbas, Almería)


En la gruta

     El paso del agua constante
deja en el lecho de la roca la caricia del tiempo.
Consumida en el silencio y la oscuridad
la penumbra dibuja sus formas.
Piedras pulidas, paredes de yeso frágiles
como un amor de fin de semana.

     Cerrar los ojos aquí congela el alma
en un estado efímero de cierta eternidad.
Eternidad de piedra, frío destino.
Entre vericuetos y laberintos se palpa
un ritmo de eras remotas,
ajenas a la presencia del hombre,
ajenas a todo artificio más allá de la fuerza bruta
de los elementos.

     La voz aquí quiebra el instante,
devora pulsiones de roca,
extraña el remoto fluir del vacío.
Mirar no, palpar. Ciegas son las sombras
sin mancha de luz, perpetua noche.
El silencio surge como una oración
más antigua que la fe, más antigua
que la conciencia de un dios.

     En esta parte el agua con hilo sutil
ha provocado la fractura de un orden,
ha vencido la tentación del vacío.
Se descubre la ruptura en dos paredes paralelas
cuando pierden la continuidad de las formas.
Si observas detenidamente, oyes hablar
al yeso, a la arcilla, al fondo del mar
cuando era mar primigenio,
absoluto devenir.

© Francisco Vargas. 28.06.10

19 julio 2010

Virginia Fernández, "Tempus"


Tempus

Tiempo, muerte,
mecanismo innecesario,
tic tac de un reloj prendido a tu pulsera.

Qué sólo te quedas Tiempo,
déjame dormirme en tu regazo,
déjame quedarme contigo esta noche,
cantarte una canción de cuna.

Qué silenciosa te quedas tú,
Muerte inesperada, en un sala de espera.
Hermética,
frágil,
déjame morirme de tu misma muerte,
desentrañar las entrañas de la tierra.

Tiempo incandescente, incoloro,
realidad que aplasta,
momento inconcluso,
déjame, sólo esta vez
a solas conmigo misma.

© Virginia Fernández “Tempus”. 05.06.10

16 julio 2010

Francisco Vargas, "Me preguntas"

Me preguntas


     Esta mañana dejé abiertas las ventanas,
atento a la conversación del viento,
notando la sombra de junio
haciéndose más grande por instantes.

Me quedé absorto
sintiendo el devenir del día,
soportando el peso del silencio,
cosechando bellas imágenes con fábula.
Cambiando el mundo a la medida de mis deseos.

Me preguntas qué hice en tu ausencia,
y yo te digo que nada
cuando ese nada es hacer algo que se desea
simplemente,
sin previsión, sin resultado
y sin provecho aparente.

Estuve ocupado desvistiéndome
la crisálida de cada día,
dejando al descubierto mi único desnudo,
respirando el signo de los tiempos
para dar nueva vida a un viejo leitmotiv.
Permitiéndome el lujo de ser y nada más.

Me preguntas qué hice en tu ausencia...
Hice un poema
y mil veces el viento lo deshizo
hasta que cerré la puerta.

© Francisco Vargas. 8.6.10

12 julio 2010

Homenaje a Pablo Neruda en el día de su nacimiento (12.07.1904-12.07.2010)


Oración en Isla Negra

A Pablo Neruda
Me basta un ancla que sobrevivió
al cementerio del mar,
me basta la rueda de un carro
con la que se ha construido la barbarie y el paisaje de los hombres,
un mascarón de proa me basta
para esta oración.
Pero reclamo la voz, el grito,
la confusión, la furia de América,
la rabia de los ciclones de América,
la sangre humillada y aterida de América.

R
oguemos con una sola lengua
para que lluevan Pablos
sobre la tierra sedienta de Atacama,
sobre las selvas henchidas de savia y oxígeno,
las selvas que no han sido traficadas ni vendidas,
las selvas remotas de oscura umbría y de raíz que palpita
del Perú al Brasil. Que lluevan Pablos
sobre la cicatriz de Panamá,
sobre Nicaragua, rica en poetas,
sobre todas y cada una de las islas del Caribe,
-hasta aquella en la que apenas pueda anidar una sola gaviota-.

Q
ue bañen la tierra y limpien la sangre
impuramente derramada de los inocentes,
que hagan lucir las sonrisas perdidas, los sueños negados,
los muertos en las fosas, los desaparecidos, los silenciados,
los llantos vertidos en el olvido de los oprimidos.

P
or los valles, por las pampas, por las orillas de los ríos,
por los pechos de las madres, por el coraje encendido
de los campesinos que nunca se pierde,
por las montañas donde reina el cóndor,
por las escribanías y las medallas infectadas
de los generales, por las camarillas de las dictaduras,
entre jaurías de ocelotes, junto a la víbora más mortífera,
por las ruinas de Chichén Itzá
o por los albores del sagrado Machu Pichu.

Q
ue crezcan Nerudas
sobre la carne fértil de América,
desde Tierra de Fuego a Sierra Madre,
que se repartan de mano en mano, de sudor en sudor,
entre el beso y la frente del niño recién nacido,
que sean vino de conciencia en la mesa del rico ostentoso.
Que la tierra sea fecunda de Nerudas
como flores que anuncian el fruto,
y vengan a ser levadura nueva,
pan de vida que alimente el aliento
mientras brota de los pechos que gritan Libertad.

V
enid todos a compartir
esta oración a Pablo el poeta,
curtidor del universo, herrero de las estrellas,
conciencia despierta de las Américas.
Que todos lo recuerden en toda su hechura,
en cada surco abierto de su verso,
que por siempre viva y que su palabra
germine entre nosotros.

Q
ue se renueven los Pablos Nerudas,
que cada bandera de América
sea un sólo poema de amor y que su presente
ya no sea -nunca más sea- una canción desesperada.

© Francisco Vargas. Junio 2010



A Pablo Neruda

Amanece y eres mar
y no oleaje.
No dentro de ese abismo profundo y oscuro,
sino aislado componente y único,
incomparable y maldito,
solo en tus sueños,
y en tus incendios.

Amanece poeta y eres siempre
composición de lluvia
y llanto.
A veces viento,
incandescente, irremediable.

Eres bosque
y tierra,
fragilidad chispeante,
estrellas en el ocaso.

Neruda,
bajo tu abismo,
y tu crepúsculo
crecen y se quedan en el olvido
los sauces,
absurdo mundo,
planeta pez.

Poeta fuiste de la calle,
amanece y ya no estás
Neruda,
qué triste se queda todo.

A veces siento un infinito
aquí en mi pecho, tan grande, tan brutal, tan universo,
a veces cuando tú sonríes y silbas
y te conviertes en viento.

© Virginia Fernández “Elementos”

09 julio 2010

Luis García Montero en Almería


          Esta semana hemos contado con la presencia inigualable del poeta granadino Luis García Montero dentro de los cursos de verano organizados por la Universidad de Almería. A lo largo del curso, titulado Luis García Montero, un poeta de nuestro tiempo se ha repasado la obra y el pensamiento de este poeta esencial de la mano de grandes críticos y poetas, ha habido debates sobre conceptos como la "poesía de la experiencia", "la otra sentimentalidad", término preferido por García Montero y que entronca con algunas consideraciones de Antonio Machado, los poetas de los 80, etc. El curso ha sido dirigido por el profesor y también poeta Alvaro Salvador Jofre.
          Hemos asistido a conferencias dictadas por Laura Scarano, Francisco Díaz de Castro, Juan Carlos Abril, Andrés Neuman, José Andújar, Julio Neira, Araceli Saavedra, Hernando Alvarado (que emocionó a todos, además de por su conferencia, por contarnos los avatares de su vida desde su Colombia natal hasta España), Antonio Jiménez Millán, y, como broche de oro, la sabiduría y la hondura crítica del profesor Juan Carlos Rodríguez.
          Pero además, hemos podido disfrutar de dos jornadas de lectura del propio poeta. La primera el miércoles en la que precedía cada lectura de uno de sus poemas con una autocrítica, destacando aquellos aspectos que, según él, eran errores de planteamiento. La segunda jornada, hoy mismo viernes, el poeta la ha dedicado a leernos poemas de un libro inédito que verá pronto la luz al que ha titulado de momento Consideraciones y por los poemas que ha leído es, tal vez, uno de los de mayor carga ideológica de su trayectoria.
          Os dejo este poema emblemático de García Montero, fue leído y comentado por él el miércoles y, según él, el tema central es la nostalgia de la despedida de Estados Unidos, Nueva York, los amigos, los días vividos... El poema formalmente es excepcional porque incluye varias voces poéticas.

Life vest under your seat
A Dionisio y José Olivio

Señores pasajeros buenas tardes
y Nueva York al fondo todavía,
delicadas las torres de Manhattan
con la luz sumergida de una muchacha triste,
buenas tardes señores pasajeros,
mantendremos en vuelo doce mil pies de altura,
altos como un cuerpo en el pasillo
de la Universidad, una pregunta,
podría repetirme el título del libro,
cumpliendo normas internacionales,
las cuatro ventanilla sde emergencia,
pero habrá que cenar, tal vez alguna copa,
casi vivir sin vínculo y sin límites,
modos de ver la noche y estar en los cristales
del alba, regresando,
y muchas otras noches regresando
bajo los edificios de temblor acuático,
a una velocidad de novecientos
kilómetros, te dije
que nunca resistí las despedidas
al aeropuesto no,
prefiero tu recuerdo por mi casa,
apoyado en el piano del Bar Andalucía,
bajo el cielo violeta
de los amaneceres en Manhattan,
igual que dos desnudos en penumbra
con Nueva York al fondo, todavía
al aeropuesto no,
rogamos hagan uso
del cinturón, no fumen
hasta que despeguemos,
cuiden que estén derechos los respaldos,
me tienes que llamar, de sus asientos.

                                                                                    De Habitaciones separadas, 1994.

Gracias a Luis por su cercanía, su amabilidad y su talento como poeta y como ser humano.
Gracias por luchar por la poesía.

07 julio 2010

Francisco Vargas, "No te reproches"



No te reproches


No te reproches si te dejas seducir
por una llamada inesperada a media tarde,
si alguien insiste en quedar contigo
y saborear unos breves momentos
de dulzura y quietud, ignorando el constante goteo del tiempo.
Si te propone maquillar el rostro severo del mundo
y tatuarte la palabra libertad en el brazo.

                No lamentes haber olvidado tus anillos al salir,
pues, sin duda, apreciará el brillo del sol en tu cabello,
delicadamente ondulado,
y tu vestido nuevo con aires de Monet
le hará recordar un pasaje de Bella del Señor .

               No dudes si te propone
alargar la mano para sentir
la consistencia de las cometas en días de viento,
o te señala un rasguño blanco en el azul
que deja al descubierto
el trascielo.

              No te niegues a caminar sin final, más allá, más,
borrar la distancia que os separa,
vaciarse el uno en el otro y mantener el equilibrio
de dos vasos comunicantes,
suplantar todo lo demás,
cuando lo demás es solamente
la suma de dos.

            No te extrañes
si ese alguien soy yo…

© Francisco Vargas. 26.5.10

04 julio 2010

Virginia Fernández, "Soledades"

Soledades

T
  
odos somos pequeñas islas
de las que queremos huir,
con sus paredes,
con sueños y miedos,
gustos y tacto.

Trabajamos en sueños,
avanzamos
como amantes
que caminan paso a paso,
muertos de miedo,
muertos de sed.

Somos pequeños universos
llenos de miles y millones
de partículas de pensamientos,
de infinitas soledades,
de individualismos.

Somos tan locos
que avanzamos hacia la nada
con ansias de luz,
luciérnagas ciegas,
creyendo vivir.

© Virginia Fernández “Soledades”

01 julio 2010

"Palabra de mujer". Homenaje a las mujeres escritoras"


Agatha Christie Alejandra Pizarnik Alfonsina Storni Ana María Matute Anaïs Nin Aurora Luque Carmen de Burgos Carmen Laforet Carmen Martín Gaite Charlotte Brontë Claribel Alegría Concepción Arenal Doris Lessing Emilia Pardo Bazán Emily Dickinson Emily Brontë Françoise Sagan Gabriela Mistral George Elliot Gioconda Belli Herta Müller Irene Némirovsky Isabel Allende Isak Dinesen Jane Austin Juana Inés de la Cruz Laura Esquivel Laura Rosal Marguerite Duras Marguerite Yourcenar Mary Shelley Murashaki Shikibu Rosa Chacel Rosalía de Castro Safo Simone de Beauvoir Teresa de Jesús Virginia Woolf...

I
"Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas:
este canto me desmiente, me amordaza". 
-Alejandra Pizarnik-

A veces me gustaría callar 
dentro de este mar oscuro de ideas arrepentidas,
mordazas del pensamiento,
lúgubres palabras, como el pensamiento de un loco.

A veces me gustaría calmar estos gritos
y que no fueran más que danzas en la noche,
hogueras saltarinas escribiendo la palabra carcelero,
extraño lenguaje.

Sería magnífico que las palabras fluyeran
con ese leve aleteo de una mariposa
o el agua que baja de un manantial.

Pero la palabra correcta es la que juega
desde lo impuesto,
desde vuestro lado intachable
de pajarita o corbata,
pequeña danza del “azar” premeditado.

A veces me gustaría callar
para que pudieras expresarte,
pensamiento libre de mujer,
sin trabas,
sin extorsiones,
sin subrayado,
palabra de mujer,
triste y silente.


© Virginia Fernández “Palabra de mujer”

II
"El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro."
-Gioconda Belli-

          Te hicieron bandera de nadie, blanca insignia,
destello inaprensible de Venus,
quimera que voló afilando las nubes del tiempo
y se derramó en noches fecundas
amasando la tinta futura de tu instinto y tu libertad.

Plenilunio entre siglos de silencio,
agua subterránea de entrañas vivas,
árbol que no refleja su sombra,
autómata entre rosas y alfileres,
musa mustia del ser que vibra y pide más ser.

Aprendiste a ser presencia y raíz en la historia,
constancia del silencio, estatua de sal,
convidada de piedra, definitiva ausencia.
Objeto inaprensible,
mera representación de formas sin esencia.

Así, dueña de ti, dueña de tu sentir,
llegaste a ser poeta con todas sus letras,
escrutadora del principio y fin del universo,
ese que haces y deshaces en tu vientre.

Ni sirena, ni princesa, ni esfinge, ni poema sin alma... ¡Mujer!
Y por encima de todo, palabra.

Palabra de mujer
ahondando en el verso nuestro de cada día,
mujer en su palabra.

© Francisco Vargas. 25.06.10

III

Mujer.
Qué bendición saber que tu vida es cambiante.
Así como la planta brota a través de las rocas
nacen tus palabras fuertes y sin ataduras,
mar embravecido creciendo en mis oídos.

Mujer.
Rosa blanca de marcadas espinas,
por cada una de ellas brota tu boca
tatuándose tu palabra en tinta de escritura
con una leve vibración de tu alma y de hoja rasgada.

Mujer.
Tu pluma adormece tus vientos atormentados
dando en oración cada palabra,
luchando por el duelo de cada verso,
levantas tu frente fecunda, vacía de todo,
con tu nada, te acercas a tu alma,
esperando la llegada de la última estrofa.

Mujer.
Lucha por tu don,
dame verdades de todo lo tangible,
dame inquietudes y sentidas emociones
para que turben el vacío de los corazones
y eternicen tu prosa en su inmortal envoltura.


 © Toni García. 01.07.10