30 enero 2010

Francisco Vargas, "Interrogantes"


             INTERROGANTES 

     De noche, andando ya la madrugada,
cuando uno vuelve solo a casa,
las avenidas son largas y solitarias
y el parpadeo de los semáforos
deja mensajes cifrados
de ritmos nocturnos y gestos sonámbulos.
El agua domesticada de las fuentes
no fluye, no tiene derecho a elevarse
si no hay ojos que la miran.

La ciudad en la que vivo
lentifica su latido,
deja apenas sólo
las luces de emergencia,
el calmo vibrar de vida en sueños.
Y yo ando con paso sigiloso
para no despertar ladridos dormidos,
para no ensuciar el lamido de la luna
sobre las aceras.

Respirar el aire frío entonces
abre ventanas en las venas,
despierta agudas sensaciones,
eleva plegarias de incógnito sentido.
Aire de madrugada y piel de nocturno silencio,
mientras navega el barco de la noche
entre olas quebradas y estrellas empañadas.

¿A qué sabe el asfalto de madrugada,
por qué gritan las luces de neón, los carteles en las fachadas?
¿Por qué los edificios multiplican el vértigo y la locura?
¿Por qué echo de menos la arena de la playa?
¿Por qué la madrugada trae rincones de penumbra
con preguntas suicidas y puñales de nostalgia?

De noche, andando ya la madrugada,
cuando uno vuelve solo a casa,
las avenidas son largas y solitarias
y uno se hace preguntas
que incomodan la conciencia dormida
hasta que amanece.

 © Francisco Vargas. 23 enero 2003.

25 enero 2010

Virginia Fernández, "Peces vagabundos".





Peces vagabundos


Anda, vámonos a ese bar,
tomemos una copa de porto,
deja atrás esa música ridícula que escuchas.
Corramos bajo la lluvia,
siente cómo golpea el aire en tu cara.

No mires atrás,
descálzate y sígueme.
Allí nos espera la magia de tu sonrisa,
somos peces vagabundos.

Vámonos a esa terraza que tanto te gusta,
báñate en mis ojos,
descuida la tarea,
baila conmigo al amanecer.

Dime adiós desde un vagón sin billete de ida,
dame la bienvenida a la ciudad,
volvamos a brillar bajo la luna.
Vamos, descálzate,
la calle nos espera.


© Virginia Fernández, “Peces vagabundos” 18.01.10

24 enero 2010

Francisco Vargas, "Lección de geografía".





 “- Sólo lo auténtico traspasa el alma y la modifica, ¿no cree usted?”
“- Sí, puedes pasar de la tristeza a la euforia en un segundo.”

Lección de geografía

Cuando usted me sonríe
me cambia la geografía de esta ciudad.
Sus palabras me llevan,
a través de sus gestos,
a descubrir rincones nunca antes transitados.

Andar una y mil veces
por las calles de esta ciudad
ya no es una rutina de manos en los bolsillos,
ya no es el tiempo perdido de un lugar a otro,
barriendo la penumbra de las aceras.
En el espejo azul de sus ojos
lo cotidiano abre ventanas nuevas
hacia otros universos.
Paralelos universos
y noches luminosas como un estallido de estrellas
donde aprendo a amar
el destello de una copa de lambrusco.

Vivir, respirar, sentir esta ciudad de otro modo.
Mientras usted anda
entre nocturnos de Chopin
y va transformando la realidad,
son sus huellas
ecos infinitos de versos nunca escritos,
de cielos pasajeros que alumbraron
el pretérito imperfecto del verbo ser,
de aires marchitos en el olvido.

En esta ciudad, yo me rindo a su geografía
y no reconozco más norte que usted. 


© Francisco Vargas (Almería 17 enero 2010). 








20 enero 2010

Poeta Invitado: Alexis Díaz Pimienta.






El blues de los turistas en Cabo de Gata


para Antonio Lafargue


Obertura


Verso número uno:
ningún turista piensa que es turista.
Verso número dos:
todo turista cree que los demás turistas
son una triste plaga.
Verso número tres:
Los turistas de este poema ignoran
que uno de ellos (yo)
está escribiendo un poema sobre el resto.
Verso número cuatro:
El turista que escribe este poema (yo)
no se siente excluido del poema que escribe.


Opus


Los turistas en Cabo de Gata no son (no somos)
esa plaga viscosa que deja huellas
entre los escollos y los acantilados,
no tanto, o no tan solo eso.
No son (no somos) piezas sueltas en un paisaje
de origen caótico, atiborrado de fisuras
y ojos de peces que lo vigilan todo
desde recónditos lugares.

En orden y en silencio, como una manada
de seres educados en mirar,
los turistas avanzan (avanzamos)
entre las pitas y los codos marinos,
esas láminas estriadas que los niños recogen
para llenar bolsas, cajas de cigarro,
cubos de juguete.
Sólo los niños saben que los codos de mar
son poemitas nacarados que lo dicen todo,
cicatrices que hablan sobre esponjas eruditas
en las alternancias del azul,
poemitas arenosos que los demás turistas
pisotean (pisoteamos) sin ver,
tan ocupados en el engullimiento de lo árido,
tan sumergidos en el olor de la marisma
y el humo de las cacerolas de barro...


Tomado de "En Almería casi nunca llueve", SCRIPTA MANENT Ediciones (Almería, 2009).
Presentación: Castillo de Santa Ana, Roquetas de Mar (Almería)
Viernes 22 de enero de 2010
hora: 8 y 30 pm.



Para conocer más sobre la vida y la obra de este poeta y repentista cubano
afincado en nuestra provincia puedes visitar su página: http://www.alexisdiazpimienta.es.tl/


GRACIAS ALEXIS.

Almería. Parque Nacional de Cabo de Gata-Níjar


19 enero 2010

Virginia Fernández, "Fantasmas".



FANTASMAS

Usted desconoce que hoy
sólo me queda el fantasma de la noche,
el vacío y la nada.
Sólo quedan manos,
y adioses.

Usted no sabe que me provoca estados de ánimo,
difíciles de definir, poco dados a las explicaciones.
Estados de ánimo convertidos en utopías,
estados de ánimo que me hacen sentir perdida
en esta noche en la que sólo me queda
la visita de los fantasmas de usted.

De pronto suena una música, y cambia la luna,
estudio el momento preciso en el que acaricia mi cuello,
descuido el tacto, y miro su hombro desnudo.
La noche me espera, trágica e infantil,
me acuna el amanecer, y destierra pesares.
Usted no sabe,
pero me provoca ensoñaciones de delirio,
retazos de pensamiento.

Usted no puede saber, ¿Cómo?
En esta noche en la que
el viento mece mi alma.
En esta noche en la que sólo existe vacío y soledad,
Usted no sabe, no puede.


© Virginia Fernández “Fantasmas” (16.01.10)
En una noche de mucho viento y problemas existenciales, I´m so lost.
Y con banda sonora: Nocturno, op. 9.2 Chopin.



14 enero 2010

Francisco Vargas, "El vacío y la nada".



“El vacío y la nada”

                                            Ella me dijo: “Estoy esperando un libro”.
                                            Yo le contesté: “No lo esperes. Escribe tú un libro”.


Hay días luminosos como lluvias de estrellas
Nacidas en el seno de un universo de algodón.
La vida es sonrisa entonces y un rayo de luz
Que te hace cosquillas en las sienes.

En cambio otros días son de cartón y ceniza,
Días a la deriva de las horas, de los trenes
Abandonados en las vías muertas de la memoria.
La vida entonces es una arruga en el ceño.

Leer un libro de poemas o un poema solo
Es una necesidad, como subir a la montaña más alta
O explorar húmedas selvas ignotas o mares
Donde se mece la vida entre ondas de silencio.
A veces el mundo cabe en un solo verso.

Me duele la vaguedad de los días, la frivolidad,
Las charlas repetidas hasta la saciedad, el vacío y la nada.
Levanto los ojos al infinito, cierro las puertas de los sentidos.
Aquí, dentro de mí, soy más yo, palabra ardiente
Que nace de pura entraña, de pura resignación de ser.

Hay días en que escribir un poema es salvarse de la locura.



© Francisco Vargas, 13-enero-2010



05 enero 2010

Virginia Fernández, "Deshumanizándonos".




Deshumanizándonos

Somos espectadores de un juego
que es jugado por nosotros mismos,
nos reconfortamos con una mirada,
abrimos la puerta a la eternidad,
que al fin y al cabo dura un segundo.

Descubrimos un amanecer particular,
nos encandilamos con una sonrisa,
restablecemos el aire a nuestro alrededor,
respiramos, nos enamoramos.

Percibimos la realidad como en una película en blanco y negro,
observamos el final,
y lloramos.
Todo esto no son más que experimentos de la razón,
ruinas del ayer, que debemos reconstruir. 

© Virginia Fernández “Deshumanizándonos”.
02.01.10   En Bédar, reflexionando.

04 enero 2010

Mar de sensaciones




Para Francisco Vargas y nuestras risas en cualquier esquina de la ciudad

Usted es una película muda,
un mar de sensaciones,
imágenes, quizás una frase,
y risas en cualquier esquina de la ciudad.

A veces usted me da tanto miedo,
me hace sentir como un espejo hecho añicos.
Doloroso encuentro el de usted y yo,
su odio equilibra el mundo,
y lo transforma en amor.

Usted es un enigma,
un río que fluye hacia el mar,
adorado espejismo,
estable en su gravedad.

Usted y yo somos la antítesis de algo,
un sueño sin final,
a veces la verdad absoluta,
pero siempre un mar de sensaciones
entre usted y yo.


© Virginia Fernández “Mar de sensaciones”.

02 enero 2010

Año nuevo


Cambio de año 2009-2010. 

Conviene no pensar demasiado,
no analizar demasiado. Sentir nada más.
¿Quién puso confines
en un mar sin límites?

Conviene vaciarse de los días del pasado,
de un año que muere y deja
estelas de ceniza en la memoria
mientras flotan aún vivas las emociones
del presente. Ruido de copas y risas
que ocultan los mil interrogantes del futuro.
¿Quién tuvo la ocurrencia de ponerle
nombre al paso del tiempo?

Conviene vivir con los sentidos plenos
de ignorante plenitud. Ojos que ven
sin saberlo, labios que besan
sin saber que chocan con otros labios.
Triunfo del tacto, nada más.
Feliz inconsciencia.
¿Quién puso esta piel
entre tu sangre y mi sangre?

Así flotamos huérfanos,
entre mares con límites,
a la deriva de los números 9 ó 10.
¿Quién quiso hacernos
dolorosamente conscientes
del paso de los años?
No pensar demasiado,
conviene.

© Francisco Vargas. A caballo entre 2009 y 20010.