01 julio 2010

"Palabra de mujer". Homenaje a las mujeres escritoras"


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I
"Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas:
este canto me desmiente, me amordaza". 
-Alejandra Pizarnik-

A veces me gustaría callar 
dentro de este mar oscuro de ideas arrepentidas,
mordazas del pensamiento,
lúgubres palabras, como el pensamiento de un loco.

A veces me gustaría calmar estos gritos
y que no fueran más que danzas en la noche,
hogueras saltarinas escribiendo la palabra carcelero,
extraño lenguaje.

Sería magnífico que las palabras fluyeran
con ese leve aleteo de una mariposa
o el agua que baja de un manantial.

Pero la palabra correcta es la que juega
desde lo impuesto,
desde vuestro lado intachable
de pajarita o corbata,
pequeña danza del “azar” premeditado.

A veces me gustaría callar
para que pudieras expresarte,
pensamiento libre de mujer,
sin trabas,
sin extorsiones,
sin subrayado,
palabra de mujer,
triste y silente.


© Virginia Fernández “Palabra de mujer”

II
"El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro."
-Gioconda Belli-

          Te hicieron bandera de nadie, blanca insignia,
destello inaprensible de Venus,
quimera que voló afilando las nubes del tiempo
y se derramó en noches fecundas
amasando la tinta futura de tu instinto y tu libertad.

Plenilunio entre siglos de silencio,
agua subterránea de entrañas vivas,
árbol que no refleja su sombra,
autómata entre rosas y alfileres,
musa mustia del ser que vibra y pide más ser.

Aprendiste a ser presencia y raíz en la historia,
constancia del silencio, estatua de sal,
convidada de piedra, definitiva ausencia.
Objeto inaprensible,
mera representación de formas sin esencia.

Así, dueña de ti, dueña de tu sentir,
llegaste a ser poeta con todas sus letras,
escrutadora del principio y fin del universo,
ese que haces y deshaces en tu vientre.

Ni sirena, ni princesa, ni esfinge, ni poema sin alma... ¡Mujer!
Y por encima de todo, palabra.

Palabra de mujer
ahondando en el verso nuestro de cada día,
mujer en su palabra.

© Francisco Vargas. 25.06.10

III

Mujer.
Qué bendición saber que tu vida es cambiante.
Así como la planta brota a través de las rocas
nacen tus palabras fuertes y sin ataduras,
mar embravecido creciendo en mis oídos.

Mujer.
Rosa blanca de marcadas espinas,
por cada una de ellas brota tu boca
tatuándose tu palabra en tinta de escritura
con una leve vibración de tu alma y de hoja rasgada.

Mujer.
Tu pluma adormece tus vientos atormentados
dando en oración cada palabra,
luchando por el duelo de cada verso,
levantas tu frente fecunda, vacía de todo,
con tu nada, te acercas a tu alma,
esperando la llegada de la última estrofa.

Mujer.
Lucha por tu don,
dame verdades de todo lo tangible,
dame inquietudes y sentidas emociones
para que turben el vacío de los corazones
y eternicen tu prosa en su inmortal envoltura.


 © Toni García. 01.07.10

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