20 noviembre 2009

Emma Fernández, "Reina con gola de un sueño sin geometría".

(Fotografía: Emma Fernández, "Reina con gola de un sueño sin geometría")



Sueño sin geometría
 


Dejó de coleccionar lecturas,
arrugadas en un viejo papel,
las letras se agrietaron
en dolor de color cristal,
se hicieron lluvia de rocío
y licor de atardecer.


Dejó de colorear el viento,
y de gastar utopías,
malhumoradas notas
llovieron del cielo,
desparpajo atolondrado,
leve aleteo
de una mariposa asustada.


Dejó de coleccionar
raíces cuadradas
y número primos,
bellos diamantes
con forma de corazón.


El invierno trajo el descanso,
y dejó de soñar sueños.
Ella, la reina con gola
de un sueño sin geometría.

(c) Virginia Fernández, "Sueño sin geometría".





Retrato sin fondo

A Virginia. Gracias por el cartel, gracias por ti, gracias.

El aire languidece en torno a ti,
homenaje de átomos que te conforman,
rayo de luz de inminente ser
bajo la niebla de sueños
que te anidan. Sueños de hielo,
inmutable porvenir.


Exquisitamente labrada de deseo,
impreciso destino, carne etérea.
Voz apenas que surge como sirena odiseica
tierra adentro. Muy adentro.


Pero no digas nada, no respires,
tan solo mira,
no respondas, no parpadees,
tan solo siente.
No entregues tu latido.


Eres tal vez o tal vez no eres,
mientras tanto
olvida las horas pasadas,
los días vividos, los versos huidos.
Retrato sin fondo, sin geometría.


Atrás muy atrás
ve dejando el vivir que te enseñaron,
aprendiendo a desvivirte
de ese absurdo pasado como un yugo
que te unce a la condena de los días
iguales a otros días.
Olvida las caducas humanas reglas,
reina con gola de un sueño sin geometría.

(c) Francisco Vargas Fernández (19-noviembre-09).


10 noviembre 2009

"Ágora", de Alejandro Amenábar.





Hypatia

He pensado en diluirme,
capturar ese momento
en que los átomos empiezan
a desintegrarse, lejos de una forma,
o un cuerpo, ver cómo desaparezco

poco a poco, intuirme en el espacio,
desaparecer.

He soñado tantas veces
en conventirme en mar,
formar parte
de esa gran inmensidad azul
que se despliega ante ti.

He luchado muchas noches
con el azul oscuro que hay

encima de nosotros,
con ese manto de pequeñas luces
infinitas.

Me gustaría tanto
entender ese gran abismo
que se forma en tu mirada
en los días de tormenta.

No sé si te ha pasado
al ver el amanecer
un estremecimiento
que recorre tu espalda.

No sé por qué,
pero he buscado tantas veces
sin encontrar una respuesta.
Y aquí cada vez soy menos yo,
universo.


©Virginia Fernández, "Hypatia".




Hypatia


He buscado
la verdad enterrada entre papiros,
sospecho el latido del mundo
entre letras tatuadas
en la piel de siglos pretéritos.
No hay una palabra de geometría, álgebra
o astronomía que no haya rescatado
y anotado, primorosamente,
una vez transida de su espíritu.

He amado
las enseñanzas de los viejos filósofos
-aquellos que no necesitaron
dioses para dar forma a esa verdad llamada Ser-
y he difundido su palabra
como palabra de verdad.
A muchos jóvenes de tenue belleza
y rostro imberbe he infundido el saber
y el querer saber.
Pues no sabiendo
el hombre no es hombre...

He visto
en los ojos del aprendiz
el boceto del porvenir y la labor ingente
que los siglos nos han de traer.
Y sé que viviré
donde surja una chispa del ansia
que la verdad codicia.
Y sé que me recordarán
mirando a las estrellas
y sabrán que yo también supe.

He apartado
los ojos de ese dios crucificado,
en cuyo nombre
se dictan sentencias de muerte
por boca de seres en vida muertos.

He ignorado
el calor de mi vientre
y la erizada tersura de mis pechos
cuando un hombre me roza apenas
con su aliento.

En esta biblioteca
he olvidado que tengo cuerpo,
que tengo manos,
que tengo raíces que me atan a la tierra
como la sangre que derrama mi sexo,
por más que yo solo me sienta Universo.

He añorado
vivir infinitas vidas,
pero solo la muerte, con su elipse final,
me ha mostrado la Verdad. 

©Francisco Vargas (9- noviembre- 2009).