10 noviembre 2009

"Ágora", de Alejandro Amenábar.





Hypatia

He pensado en diluirme,
capturar ese momento
en que los átomos empiezan
a desintegrarse, lejos de una forma,
o un cuerpo, ver cómo desaparezco

poco a poco, intuirme en el espacio,
desaparecer.

He soñado tantas veces
en conventirme en mar,
formar parte
de esa gran inmensidad azul
que se despliega ante ti.

He luchado muchas noches
con el azul oscuro que hay

encima de nosotros,
con ese manto de pequeñas luces
infinitas.

Me gustaría tanto
entender ese gran abismo
que se forma en tu mirada
en los días de tormenta.

No sé si te ha pasado
al ver el amanecer
un estremecimiento
que recorre tu espalda.

No sé por qué,
pero he buscado tantas veces
sin encontrar una respuesta.
Y aquí cada vez soy menos yo,
universo.


©Virginia Fernández, "Hypatia".




Hypatia


He buscado
la verdad enterrada entre papiros,
sospecho el latido del mundo
entre letras tatuadas
en la piel de siglos pretéritos.
No hay una palabra de geometría, álgebra
o astronomía que no haya rescatado
y anotado, primorosamente,
una vez transida de su espíritu.

He amado
las enseñanzas de los viejos filósofos
-aquellos que no necesitaron
dioses para dar forma a esa verdad llamada Ser-
y he difundido su palabra
como palabra de verdad.
A muchos jóvenes de tenue belleza
y rostro imberbe he infundido el saber
y el querer saber.
Pues no sabiendo
el hombre no es hombre...

He visto
en los ojos del aprendiz
el boceto del porvenir y la labor ingente
que los siglos nos han de traer.
Y sé que viviré
donde surja una chispa del ansia
que la verdad codicia.
Y sé que me recordarán
mirando a las estrellas
y sabrán que yo también supe.

He apartado
los ojos de ese dios crucificado,
en cuyo nombre
se dictan sentencias de muerte
por boca de seres en vida muertos.

He ignorado
el calor de mi vientre
y la erizada tersura de mis pechos
cuando un hombre me roza apenas
con su aliento.

En esta biblioteca
he olvidado que tengo cuerpo,
que tengo manos,
que tengo raíces que me atan a la tierra
como la sangre que derrama mi sexo,
por más que yo solo me sienta Universo.

He añorado
vivir infinitas vidas,
pero solo la muerte, con su elipse final,
me ha mostrado la Verdad. 

©Francisco Vargas (9- noviembre- 2009).

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