10 agosto 2009

Por tu culpa he vuelto a Pessoa


De insomnios con Pessoa.

Me has hecho volver
a Pessoa,
a sus dudas incandescentes,
a sus realismos impares,
a su color neutral
y muerto,
a su cansancio
de no estar cansado.

Estarás contento
de este delirio,
de este insomnio dolorido,
desquebrajado.

En este estado casual,
de adicción sin conflictos,
de extremado universo,
se puede a veces
entender la soledad.

Por tu culpa
he vuelto a querer ser
frases y olvidos,
amaneceres en vela.
Estarás contento,
Pessoa debe estarlo.


© Virginia Fernández “De insomnios con Pessoa”
(05.08.09)
En Bédar, y camino de Lisboa




Por tu culpa he vuelto a Pessoa.


¡Oh dichosa culpa!
¡Felix culpa!
A lo lejos
ya presiento que eres tú.
Voy a ti
desde un mar a un océano.
Quimera atlántica,
vigía del ocaso
entre la tierra y el agua.
Sirena con pechos de mujer
y cola de mil historias o escamas
que se hunde en el mar.
Contemplas en doble espejo
– dulce y salado-
tu gracia antigua.

A lo lejos
ya presiento que eres tú.
Mi hermosa ignota amada.
Cuatro veces una década
me alejan de ti.
Pero tú has sabido esperar,
más nueva, más adusta, más sabia,
venciendo a la historia,
a la catástrofe y a los hombres.
Y aunque jamás besara tu frente,
yo sé que te pertenezco.
Y aunque jamás supieras de mí,
yo sé que me perteneces.

Voy hacia ti,
no podía ser de otra manera.
El peregrino al fin
alcanza la ribera.
En tu seno nació,
varón de letras, la Persona.
Su palabra redime y enamora.

Voy a ti,
madre nutricia Lisboa.
¡Perdona mi culpa,
he vuelto a Pessoa!


© Francisco Vargas (10-agosto-09)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nos interesa tu opinión.